D’A Film Festival Barcelona 2019: “Nuestro tiempo”, el amor es dúctil e imperfecto

Han pasado seis años desde el estreno de Post Tenebras Lux, el último film de uno de los directores mexicanos más sugerentes e impactantes de la actualidad. Seis años que han servido para la construcción de una de las películas más fascinantes que podremos ver este año. Carlos Reygadas pone toda la carne en el asador en Nuestro tiempo, casi incluso de una forma literal, ejerciendo de coprotagonista de la cinta junto a su mujer. 

Nuestro tiempo

Nuestro tiempo es una película sumamente complicada de realizar y que el resultado sea satisfactorio. Se adentra como muy pocas otras películas se han adentrado en el significado del amor, de las relaciones, de la posición que ocupamos dentro de estas, del control que podemos ejercer sobre ellas y de las libertades y concesiones que asociamos.  Juan y Natalia son un matrimonio con tres hijos que trabajan día y noche manteniendo su rancho de toros. El vínculo entre ambos se ve interrumpido por Phil, un adiestrador de caballos que comienza una relación íntima con Natalia. La relación entre Juan y Natalia, en la que supuestamente estaba permitido tener aventuras espontaneas con otras personas, comienza a derrumbarse y a generar dudas respecto los sentimientos de cada uno y su forma de entender qué es el amor. Muchos tachan la película de una obra que simplemente arrastra una terapia de parejas durante tres horas, pero quedarse con esta sensación es no ver el profundo análisis que realiza sobre las relaciones. El amor queda expuesto como uno de los tantos códigos prestablecidos y llenos de prejuicios que hemos intentado acotar para entender, cuando en realidad resulta ser una cosa mucho más compleja y que cada uno entiende y comparte de una forma distinta.

Nuestro tiempo es una película atrevida y complicada no solo por los temas que abarca sino por estar representada a través del propio director y su mujer. Es difícil de imaginar una forma más honesta de hacer esta obra. El magnifico trabajo actoral y la hermosa fotografía de los ranchos y de los toros indomables empujan esta obra a una de las películas más impactantes y sinceras que podremos ver este año.