Sitges 2016: THE SION SONO + THE WHISPERING STAR + ANTIPORNO, ¿calidad vs cantidad?

 

Tras presentar nada más y nada menos que tres películas en la pasada edición del festival de Sitges, Sion Sono vuelve a estar presente este año de nuevo por partida triple. Entre 2014 y 2015, Sono realizó un total de cinco películas, ríanse de o su compatriota Takashi Miike también conocidos por realizar una media de dos películas al año.

Sion Sono

Esta hazaña no podía pasar inadvertida y Arata Oshima, el hijo de la leyenda del cine nipón , aprovechó la oportunidad para adentrarse en el misterioso mundo de Sion Sono. El resultado es uno de los documentales más interesantes de los últimos años realizados en torno a un artista. Sion Sono no es solamente excéntrico en sus películas o a la hora de elegir el número de producciones con las que trabajar, sino que su vida está totalmente acorde con sus obras y decisiones cinematográficas. Sono es un artista insaciable, que se encierra durante largas horas en su taller de pintura para expresar sus sentimientos de forma exacerbada sobre el lienzo, que prácticamente está siempre ebrio y que nunca, ni en su propia casa, deja de trabajar y descansar a su mente creativa. Esto tiene una influencia tremenda en las personas que le rodean, quedando plasmado en los lloros ante cámara de su mujer durante las entrevistas del . Y es que para bien o para mal Sion Sono es un genio, al que puedes odiar o amar, pero un genio al fin y al cabo. Uno de sus dogmas es priorizar la cantidad ante la calidad de sus películas, convencido de que cuántas más películas realice más posibilidades tendrá de hacer alguna decente. Aparte de acercarse a su vida personal, The Sion Sono es una aproximación fantástica a su obra y a su modo de trabajar. Este parece un zombi infectado por el cine, que se mueve de set en set borracho, teniéndose que adaptar a equipos y actores diferentes, pero disfrutando como un crío detrás de la cámara. Pero no todo es mérito de Sono en el documental, Oshima hace una selección perfecta de los momentos más esenciales capturados con su cámara, logrando un magnífico retrato de la vida, obra, fobias y filias del enigmático director y acercándonos a la comprensión (si es que es eso posible) de su forma de pensar.

Sion Sono

Como resultado de su lema cantidad por encima de calidad, es lógico encontrar películas que fallen dentro de la filmografía de Sion Sono. Una de ellas es The whispering star, una película que nace de un guión que escribió veinte años atrás y que hasta ahora no había podido realizar. La película narra la historia de una robot que se dedica a repartir el correo intergaláctico a bordo de una nave que se parece más a un apartamento de los suburbios de Japón que a un vehículo capaz de surcar el espacio. La película está trabajada en torno a los tiempos muertos y a la repetición de rutinas. Es una obra que se estanca, que no avanza, contemplativa y con un guion vacío prácticamente de puntos de giro. En cierto modo la película tiene un tono amateur de ópera prima que apuesta más por un plano bello que por un plano con significado. Quizás esto tenga algo que ver con que la película fue concebida hace 20 años y la imagen que Sono tiene sobre esta no ha sabido adaptarse a su madurez como director cinematográfico. Sin embargo la fotografía de la película y su diseño de sonido (donde prevalecen los silencios) son totalmente inmersivos y consiguen transportar al espectador a la atmósfera deseada por el director.

Sion Sono

En la otra cara de la moneda, Antiporno, la película más reciente de Sion Sono, responde a su deseo de conseguir una buena película entre la enorme cantidad de films que ocupan al director. Es más, Antiporno no es solamente una buena película sino también una obra maestra y probablemente junto a Love Exposure una de sus mejores películas. Antiporno es un acierto desde todos los puntos de vista, desde su forma, su fondo y su significado alegórico. Es difícil concretar sobre qué va la película ya que es algo que no queda claro. Es un tratamiento sobre los roles de género en constante mutación. Si la película comienza mostrando la vida de una artista excéntrica, obsesionada con el sexo y abusadora de su criada, enseguida se nos desmonta lo que ocurre mostrando que todo es un set y que en la vida real las relaciones entre los personajes son totalmente distintas. Pero la película está impregnada de un tono y onírico que impide adivinar cuántas realidades hay y cuál de ellas es cierta. Antiporno es una película sobre la libertad de la mujer y sobre si esta es posible en la realidad que vivimos. El tono cómico y excéntrico típico del director permite una lectura fácil pero a la vez mordaz de la película. Al grito de “dejadme salir”, la película culmina con la protagonsita retorciéndose en el suelo desnuda, cubierta de pintura de diferentes colores. Esto puede ser leído como un aviso del director: bajo la capa formal y colorida del film existe una denuncia, un grito feminista de libertad, algo que cobra mucho más significado en una sociedad tan paternalista como la nipona.

Carlos Murcia

A los 14 años descubrí mi pasión por el séptimo arte. Desde entonces nadie ha conseguido despegarme de la gran pantalla. Apasionado no solamente del cine sino también de las series de televisión, los mediometrajes, los cortometrajes, los documentales o cualquier tipo de representación audiovisual. Fiel devoto de Lars von Trier, admirador del cine japonés y de los grandes directores clásicos y de la modernidad. En definitiva, amante del cine como fuente de sabiduría con la que aprender y crecer como persona.

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