Festival de Málaga: A cambio de nada, toneladas de humanidad

 

Dentro de la Sección Oficial del Festival de Málaga hemos visto ya dos películas que, de formas diferentes, proponían un acercamiento a la realidad adolescente. A cambio de nada, debut en la dirección del actor , viene a completar el trío de obras que pretenden reflejar un cierto estado de ánimo de la juventud española.

Para su opera prima, Guzmán decide centrarse en las peripecias de un par de chicos de 15 años que viven ese momento esencial en la vida donde hay que empezar a tomar decisiones. La excelente labor de los jóvenes Miguel Herrán y Antonio Bachiller destaca sobremanera en una película que está más interesada en dar unas pinceladas que en contar una historia al uso. En ese sentido, A cambio de nada recuerda a otras películas como Barrio o Siete vírgenes, hecho que resta cierto impacto por su falta de originalidad.

A cambio de nada

Pero Guzmán compensa esta carencia con toneladas de verdad y humanidad a la hora de trazar psicológicamente a sus personajes, donde el mejor ejemplo se encuentra en el retrato de los padres de Darío, el protagonista: con unas pocas escenas Luis Tosar y María Miguel construyen una relación que, sin ser vista, resuena en toda la película como una de las razones de la rebeldía del deshubicado adolescente. La amistad y la búsqueda del cariño, ya sea en un patético propietario de un taller de motos o una viejecita entrañable, funcionan como válvula para despojar de dramatismo la historia y dotar a A cambio de nada de un humor entrañable. Además, Daniel Guzmán domina el tiempo con un guión con escasos tiempos muertos que pasa de una anécdota a otra sin perder nunca el ritmo ni el horizonte de lo que quiere contar.

Factores todos estos que hacen de A cambio de nada una película muy estimable a la que, como decía al inicio, se le puede reprochar una cierta sensación de haberla visto antes. Aun así, Guzmán se presenta como un director dotado de muy buen gusto y, sobre todo, inteligencia a la hora de tener claro lo que quiere contar y cómo hacerlo: un relato de iniciación y amistad hecho con mucho cariño del de verdad, no del impostado.

Paco Casado

Con cuatro años insistí a mis padres en que tenían que llevarme a ver Superman II a pesar de estar yo con 40 de fiebre. Mi padre me quiso meter a ver Conan, el bárbaro con cinco años y el portero del cine, sensatamente, no le dejó. Otro día me llevó a ver Octopussy y Licencia para matar y me fascinó James Bond. Sin contar con el día en el que con nueve años nos sentamos a ver 2001 porque pensábamos que era “una del espacio”. Con catorce años hacía pellas en el instituto para irme por la tarde al cine. Y así podría seguir con mi educación emocional y contaros cómo el cine está asociado a mi vida.

No hay respuestas

  1. 23 abril, 2015

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Dentro de la Sección Oficial del Festival de Málaga hemos visto ya dos películas que, de formas diferentes, proponían un acercamiento a la realidad adolescente. A cambio de nada, debut en la dirección del actor Daniel Gu…

  2. 16 octubre, 2015

    […] mejor que podemos encontrar este año en nuestro cine siguiendo la línea que anteriormente marcó Daniel Guzman en el Festival de Málaga con la presentación de su abuela. Auguro una tendencia, vistos los resultados que se hará […]

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies