Muestra SyFy 2017: Día 1

Han pasado 14 años desde que empezó, y se ha ido haciendo un imprescindible en los corazoncitos de todos los aficionados al cine con ganas de mandanga, risas, aplausos y momentos que no podrían pasar en otro festival: La ha vuelto. Y si hablamos de la tenemos que hablar, de forma irremediable, de Leticia Dolera, la anfitriona perfecta, que conoce todos los engranajes para volver locos a los asistentes. Cada año es como ver a una vieja amiga con la que compartes códigos internos que nadie más va a entender (aplaudir a la luna, Canino, los Huesitos, los mandánguers). Este año, que se planteaba tan especial como todos los demás, ha terminado en un inenarrable corte de mangas por parte de una pareja, que se ha ido de la sala airada. Mejor no preguntar: Cosas que solo pueden pasar en la muestra SyFy.

Estáis avisados: Si venís, tenéis que saber que aquí no hay silencio (si la película no lo merece, al menos): Aplausos, comentarios en voz alta, risas… Nadie se calla nada, y por eso hay mucha gente que puede sentirse incómoda. Para ello, y desde el año pasado, se han habituado otras dos salas para ver las películas donde los comentarios están prohibidos y a las que se da el respeto que (siendo sinceros) muchas de ellas no merecen. Dos opciones de ver cine para un mismo festival, pero vamos a lo importante: ¿Qué es lo que nos ha ofrecido esta primera jornada? Zombies coreanos, westerns españoles a cámara lenta, tiburones y asesinos en serie nos esperan. ¡Vamos allá!

Seoul Station

La idea de Sang-Ho Yeon no es mala en absoluto: Realizar un díptico de películas contando historias que ocurren al mismo tiempo durante la misma invasión , cada una con un estilo y unos personajes diferentes. El problema es que Train to Busan, la otra película de este díptico, funciona muchísimo mejor a todos los niveles que Seoul Station, una obra de dibujos animados coreana algo fallida.

Seoul Station - Muestra SyFy

Los personajes no son interesantes, la acción es insuficiente, la deja mucho que desear y, aunque el estilo y partes de la trama (especialmente cerca del final) sí tienen su tensión, todo se diluye demasiado en unos giros que no vienen a cuento de nada y en los que los zombies son una consecuencia inevitable en lugar de un peligro constante. No es un desastre, pero se queda en simple curiosidad para los fans de Train to Busan.

47 Meters Down

Dos hermanas, metidas en una jaula bajo el agua, yendo a ver tiburones en alta mar en México. ¿A que os podéis imaginar el resto? 47 Meters Down cumple con todos los tópicos del subgénero de “chicas enfrentadas a tiburones por motivos no demasiado claros”: Los bichos muerden pero solo matan a las personas que no son las protagonistas, que aprenden por arte de magia todo lo que hay que saber para enfrentarse a un tiburón antes de que se revele un pequeño giro de guión (previsible) que lo cambia todo.

47 Meters Down - Muestra SyFy

Este giro de guión, por cierto, no tiene ningún sentido para el espectador (que es engañado de una forma bastante sucia), y las risillas llenaron la sala con la conclusión, tan simple como confusa. Mandy Moore (que puso la voz a Rapunzel en Enredados y aparece en la serie This is us) protagoniza la película junto a la televisiva Claire Holt (Los originales, Crónicas vampíricas, Pretty Little Liars…) y alguna que otra estrella con poco brillo hoy por hoy, como un inexplicable . Al final, mucho nombre para tan poca sustancia. Perfecta para un domingo por la tarde sin nada que hacer, o para los muy fans de las películas de jovencitas y tiburones. Que alguno habrá.

Stop over in hell

El título describe muy bien lo que sentimos todos durante una hora y media que se sintió como cinco o seis: Una parada en el infierno cinematográfico. Y es una pena, porque su director (Víctor Matellano) estaba en la sala junto a todo el reparto, el creador de los efectos especiales, los productores y el guionista. Para el resultado, se podían haber quedado en su casa y ver esta película entre amigos reconociendo lo que es: Un largometraje que coge todas las malas salidas que se pueden coger, pero intenta hacer ver que no es así.

Stop over in hell - Muestra SyFy

¿En esta escena quedaría fatal la cámara lenta? Pon cámara lenta continuamente. ¿No crees que sería horrible que los personajes estuvieran muy mal doblados, en un idioma que no es el suyo natal? Venga. ¿Y si todo transcurriera en un mismo decorado, que ya de por sí pareciera de cartón piedra? Por supuesto. Stop over in hell parece una parodia no consciente de sí misma, el error hecho película, que el público del SyFy no dudó en destruir y destrozar. Si había un sitio donde esta película pudiera resultar mínimamente disfrutable, era en este festival. Al salir, tuve la oportunidad de ver a una de las actrices llorando a moco tendido. Yo también lo haría si sintiera que un segundo de mi tiempo y esfuerzo se ha gastado en Stop over in hell. Para olvidar.

The funhouse massacre

El día terminó con la ya mítica e imprescindible sesión golfa. En este caso, se presentó una película en la que seis psicópatas reales se hacen con una casa del terror que replica sus propios asesinatos años atrás. Claro, nadie puede creer lo que está pasando cuando empiezan a asesinar gente, confundiéndolo con efectos especiales. Al menos, The funhouse massacre es honesta: Esto es lo que hay, y no va a tratar de enmascararlo de ninguna manera. Gore, asesinatos creativos, asesinos psicópatas y diversión locuela acompañarán durante el metraje.

The funhouse massacre

The funhouse massacre es una película que da exactamente lo que ofrece, pero que destaca especialmente en el apartado visual: a pesar de copiar sin tapujos a la Harley Quinn de Escuadrón suicida (el personaje incluso se apellida Quinn también), el resto de los asesinos, especialmente el hombre corpulento que se pone como máscara la cara de otra persona, funcionan muy bien en la pantalla, y la gran mayoría de los asesinatos se sienten originales y divertidos. Perfecta para disfrutar de un poco de gore sin complejos.

¡Y hasta aquí el primer día del SyFy! Como todos los años, este es el día más flojo, así que esperamos grandes cosas de lo que venga a partir de ahora. Y menos westerns españoles. Por favor.

RANDY MEEKS

Come and watch the fatty kid with a steadily declining mental health, and laugh as he attempts to give you what he cannot give himself.

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