Michelle & Obama, confidencias a media tarde

 

Antes de presentarse a una primera cita hay que tener en cuenta algunos detalles. Para causar buena impresión se debe llegar a la hora acordada, si uno recoge al otro en un automóvil este deberá estar en buenas condiciones, nunca se deben mostrar vicios confesables ni vestirse de manera demasiado informal o presentar a ningún miembro de la para que no se asuste. Barack Obama, el penúltimo presidente que ha tenido , en 1989 decidió no seguir ninguno de estos consejos y acudió tarde a su cita con Michelle Robinson, conducía un destartalado coche, dejó pruebas de que fumaba como un carretero y vestía como si fuera a comprar el pan. Un mal comienzo que sin embargo acabó maravillosamente bien después de que los dos jóvenes disfrutaran de una cita perfecta en el Chicago de finales de la década de los ochenta. Los escasos ochenta y cuatro minutos que dura el film Michelle & Obama de Richard Tanne dan para mucho. A través del diálogo que se establece entre ellos en diferentes lugares, como una exposición de arte moderno, un parque, un cine donde vieron Haz lo que debas de Spike Lee o una iglesia conoceremos en profundidad algo más de su vida. Confesiones a la luz del día y manías o defectos que al final se convirtieron en encantos descubiertos.

Michelle & Obama

Esta romántica toca a dos personajes con gran carisma que desde siempre han transmitido unos valores muy concretos, ligados estrechamente con la democracia más teórica y práctica posible. Unos adelantados a su tiempo y unos visionarios modernos que entendían el mundo a su manera y deseaban más que nada cambiarlo para bien. Una joven talentosa y peleona que en un mundo de hombres trabajaba el doble y no aceptaba la sumisión del colectivo femenino y un prometedor estudiante de derecho en Harvard con proyectos de futuro muy ambiciosos y algo temerarios siempre en favor de los derechos civiles.

Es increíble como se les parecen Tika Sumpter y Parker Sawyers no solo físicamente. Si cerramos nuestros ojos parece que estemos escuchando a la verdadera pareja. Michelle & Obama, dos personas con las ideas muy claras que tienen el don de convencer y camelarse con sus palabras a cualquiera y que ya anticipan el papel protagonista que tendrán en la política estadounidense.

Michelle & Obama

Entre discurso y discurso también hay tiempo para el amor. Lo que al principio parece una derrota segura para Barack en la conquista del corazón de Michelle después cambia y hay varias pistas que lo demuestran. Un cruce de piernas que denota nerviosismo, un coqueto toque de pelo, una mirada furtiva a través de una espejo o más de una sonrisa robada acabarán en un beso con sabor a chocolate que se convertirá en el primer gesto de amor puro y sincero en el futuro matrimonio Obama, love is in the air entre el Presidente y la Primera Dama.

En Michelle & Obama mucha es la información que se transmite, una declarada y jurada por parte de sus protagonistas sentados o de pie, andando o parados. El programa Sálvame se frotaría las manos con la cantidad de material que aquí sale a la luz, incluidas fiestas pasadas con numerosas féminas y huida acobardada, enfermedades de familiares cercanos o muertes accidentales con el alcohol como causa directa.

Hay amores que tardan en llegar y otros que surgen a primera vista y segunda conversación. Este es uno de los segundos, nacido entre paseo y paseo una tarde de verano entrecortado por la música bailable de Janet Jackson o Soul II Soul, tan moderna como ellos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies