Loving, el amor no entiende de razas

 

Cuando uno lee la premisa de Loving, la última película de (Take Shelter, Mud) sobre la aprobación de los matrimonios interraciales en los Estados Unidos, puede pensar que esta frente otra de tantas películas burocráticas americanas. Y es que existen muchas formas de encarar películas que tratan temas que dejaron mella en los tribunales estadunidenses y modificaron las leyes de todo un país. Desde un punto de vista judicial (Philadelphia, Anatomía de un asesinato), periodístico (Spotlight) o también político (Todos los hombres del presidente). Sin embargo, muy pocas películas consiguen aproximarse desde un punto de vista personal, mostrando a las personas implicadas y afectadas por las leyes jurídicas del país. En ese sentido Loving no es una película sobre la aprobación de los matrimonios interraciales en América, sino una película sobre dos personas que se aman por encima de todas las limitaciones que les envuelven.

Loving de Jeff Nichols

Richard y Mildred son una pareja de un modesto pueblo de Virginia. Su relación es como la de cualquier otra pareja, Richard se dedica a la construcción y Mildred ayuda a labrar los campos de su . Ambos aprovechan los momentos muertos o descansos para estar juntos y amarse. Solo hay un detalle que les diferencia del resto de relaciones de su alrededor, Richard es blanco y Mildred negra. La película arranca con la confesión de Mildred a Richard sobre su embarazo. La reacción de Richard ante esta noticia es comprar un terreno para construir la casa y casarse con Mildred. Pero en 1958 estaban prohibidos en Virginia los matrimonios interraciales. Por esa razón decide llevarse a Mildred a y casarse ahí donde el matrimonio entre razas es permitido. Pero poco después de su regreso son detenidos, expulsados y del condado y maltratados una y otra vez por el poder jurídico estadounidense. Cuando parecen estar condenados a vivir siempre a escondidas de todo el mundo, aparecen en sus vidas dos abogados dispuestos a llevar el caso al Tribunal Supremo de los Estados Unidos y poner fin a la injusticia.

Lo mágico y realmente bonito de Loving no es como los protagonistas van resolviendo sus problemas y consiguiendo justicia sino su forma de quererse y de mantenerse juntos sin que nada ni nadie lo impida. Por esa razón, prácticamente todos los juicios y procesos jurídicos suceden en off o están eclipsados en la película. Lo que realmente importa son sus protagonistas, la forma tierna con la que se quieren y la familia que han creado. La película, en vez de recurrir a la exacerbación de los sentimientos muestra una relación muy introvertida, naturalista e íntima. La pareja llega al alma de los espectadores gracias a la inmensa actuación tanto de y . No son necesarias las palabras, bastan los silencios y las miradas para entender lo que sienten. Jeff Nichols consigue hacer de un hecho histórica una de las películas más románticas y auténticas de los últimos años.

 

 

Carlos Murcia

A los 14 años descubrí mi pasión por el séptimo arte. Desde entonces nadie ha conseguido despegarme de la gran pantalla. Apasionado no solamente del cine sino también de las series de televisión, los mediometrajes, los cortometrajes, los documentales o cualquier tipo de representación audiovisual. Fiel devoto de Lars von Trier, admirador del cine japonés y de los grandes directores clásicos y de la modernidad. En definitiva, amante del cine como fuente de sabiduría con la que aprender y crecer como persona.

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