La chica del tren, ¿qué pasó anoche?

 

Octubre ha sido elegido como el mes ideal para estrenar varios films basados en novelas superventas. La semana pasada visitó nuestra cartelera Tom Hanks con Inferno de Dan Brown y este viernes le toca el turno a La chica del tren de Paula Hawkins que en el 2015 arrasó en las librerías de todo el mundo. Ambos comparten un mismo público que disfruta con el y el misterio ahora convertido en un psicológico con policía e investigación incluida.

La chica del tren
, se convierte en Rachel Watson, una mujer divorciada que no chica alcohólica, que todos los días va a trabajar a viajando en tren. En realidad le han despedido del trabajo y vive una vida imaginaria que no se corresponde con la realidad. Desde la ventanilla del tren fantasea con la gente que ve desde allí envidiando lo que ellos poseen y que ella perdió tiempo atrás, un marido y una preciosa casa junto al mar.
Tres son las historias que la directora nos cuenta en forma casi de diario. En ellas las mujeres son siempre las protagonistas amenazadas por hombres posesivos que usan la violencia física o psicológica para dominarlas. Un psiquiatra extranjero, un exmarido reformado y un esposo despistado intentan sin éxito controlar todo lo que les rodea. Ellas se rebelarán con todas sus fuerzas intentando ser las únicas dueñas de su destino buscando una libertad que se vende cara.

La chica del tren
Una posible desaparición que se convierte en asesinato y una noche sin recuerdos será el comienzo de una investigación en donde nadie dice la verdad, donde nadie se quita la careta. Muchos posibles culpables y muy pocos inocentes. Cada uno de ellos, incluyendo al cadáver, guarda secretos inconfesables del pasado por los que debe pagar. La conciencia no descansa con deseos de maternidad incumplidos que derivan en acciones delictivas y acosos no denunciados, accidentes mortales que no han sido olvidados e infidelidades que definen a alguno de ellos. Algunos están contentos con su vida, otros por el contrario se arriesgan a perder lo que tienen, dominados por sus deseos. Acomodados e inconformistas buscan afuera lo que no encuentran en su hogar.
Cualquiera que haya leído la novela La chica del tren, entre los que yo me incluyo, se dará cuenta que pocas son las novedades que se han añadido, solo se cambia el país en el que transcurre la acción y desaparecen algunos personajes secundarios como el novio de la compañera de piso de Rachel. El guion sigue al pie de la letra la narración escrita y esto hace que la sorpresa desaparezca. No hay un giro o un descubrimiento genial que no se conozca ¡Una pena porque la historia engancha y mucho!

La chica del tren
La chica del tren es una cara variante de las películas de sobremesa que vemos en televisión que entusiasmará a los que no hayan leído ni una página de la novela homónima pero que solo entretendrá a los que si la conozcan. Conocer la identidad del asesino o asesina y lo que sucedió en el interior del oscuro túnel hace que el interés decrezca. Tranquilidad, yo no seré quien os chafe el final, aunque lo conozco. Ese tesoro debéis descubrirlo vosotros.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies