Antes de entrar en materia y a modo de disclaimer solo me gustaría avisar de que soy bastante susceptible al cine de terror. Generalmente me da tanto miedo que procuro evitar verlas, pero hay casos como el de Insidious en los que uno no puede escaparse. Con esto solo quiero decir que si el género de terror está hecho para dar miedo a mi me da el doble que a la gente normal.

Se podría decir que el éxito de Insidious se debe gracias a una magistral campaña de marketing. Esos anuncios diciendo que era la más terrorífica de los últimos tiempos no dejan a nadie indiferente y con poco que te guste el género ya te entra la curiosidad. Así que no nos quedó otra que meternos anoche a ver la película, con bastantes nervios pensando en que quizás esa noche no podríamos dormir.

Insidious tiene una ambientación realmente tenebrosa y muy cuidada. Desde el primer minuto de la película estamos en tensión gracias a un uso de la cámara realmente bueno para mi gusto y para el género del que hablamos, por no hablar de la iluminación, también muy acertada (aunque a ratos muy oscura) y el apartado de sonido, que pese a un pésimo doblaje, da un mal rollo tremendo.

Hablando del apartado interpretativo lo cierto es que los actores no son el punto fuerte de la película. No es cuestión de desmerecer a nadie, pero en todas las películas que he visto con Patrick Wilson (el padre en Insidious) no ha destacado precisamente por sus habilidades. Sin embargo esto tampoco es un impedimento, no arruinan la película, aunque tampoco la encumbran.

Metiéndonos ya en materia hay que decir que Insidious acojona, y acojona mucho. Todos los que estábamos en la sala gritamos en más de una ocasión y las chicas que allí había tenían constantemente esa típica risa nerviosa de cuando te acaban de asustar. Quizás porque el terror es bastante explícito y no se limita solo a los sustos típicos de las películas de mala calidad.

Si buscáis pasar miedo durante una película creo que Insidious no os va a defraudar. Sin embargo creo que el final de la película desmerece mucho la experiencia, aunque esto creo que es un problema del género de terror y no de Insidious en particular. En cuanto tienen que darle una resolución a la historia la cosa empieza a desvariar de tal forma que cuando sales de la sala ya no estás acojonado e incluso te ríes.

Esto es una pena, porque ya digo que durante la película y antes de su final pasé francamente miedo, pero ese final más digno de una película sobrenatural que de cine terror puro se lo carga todo. Por no hablar de la inclusión de dos personajes cómicos que no vienen para nada a cuento, pero que por desgracia cada día más vemos en cualquier género que no sea comedia.

Mención especial a los créditos iniciales, que me recordó a ese cine de terror que se hacía antes y que nos guste o no es bastante superior al que se hace ahora.

Como veredicto final os diré que sí que merece la pena ver Insidious, hacedlo con ganas de pasar miedo y con ganas de disfrutar e intentar que el mediocre final no os lo arruine todo.