Oblivion, mainstream experimental

 

Me estoy imaginando la cara de felicidad de cuando recibió el guión de Oblivion de : historia con él como único y omnipresente protagonista, la posibilidad de conducir múltiples vehículos y manejar armas y, de paso, ofrecer una nueva muestra de que el actor tenía abandonada desde Minority Report. A la cabeza del proyecto un director con poca experiencia pero que con Tron Legacy había demostrado cierta altura de miras. Es un hecho que la secuela de Tron no dejó satisfecho a nadie con razón: la película se movía en una tierra de nadie entre el mainstream más descarado y el cine experimental sin abrazar completamente ninguno, lo que produjo el rechazo general hacia una película que era mejor de lo que parecía. Y, en cierto modo, algo similar le ocurre a Oblivion.

Kosinsky empieza la película con una voz en off explicativa para ponernos en contexto, algo muy propio de la ciencia ficción desde los tiempos de Blade Runner. Después vemos durante casi una hora a Tom Cruise vagando en solitario por unos desiertos paisajes que una vez fueron la Tierra. La estrategia está clara: al igual que pasaba en Tron Legacy lo que le interesa al director es más la construcción de un paisaje y una atmósfera que la mera narración de hechos continuados. No es hasta pasada la hora cuando Oblivion se interna en el terreno de la acción más pura y dura y tal vez el espectador ya ha decidido abandonar cerebralmente. La segunda mitad de Oblivion es digamos más convencional pero igualmente estimable.

Como tiene que ser en toda buena película de ciencia ficción esto no va del futuro sino del presente. La historia de aceptación de la soledad del ser humano, su incapacidad para una correcta comunicación y el sentimiento de espiritualidad, con un puntito cienciólogo, todo hay que decirlo, inundan las intenciones de Oblivion. Aun así, Hollywood sigue anclado en una cobardía argumental y narrativa alarmante. Propuestas como Oblivion tienen que pagar demasiados peajes, no consiguiendo alcanzar la sobresaliente película que podría haber llegado a ser.

Oblivion

Paco Casado

Con cuatro años insistí a mis padres en que tenían que llevarme a ver Superman II a pesar de estar yo con 40 de fiebre. Mi padre me quiso meter a ver Conan, el bárbaro con cinco años y el portero del cine, sensatamente, no le dejó. Otro día me llevó a ver Octopussy y Licencia para matar y me fascinó James Bond. Sin contar con el día en el que con nueve años nos sentamos a ver 2001 porque pensábamos que era “una del espacio”. Con catorce años hacía pellas en el instituto para irme por la tarde al cine. Y así podría seguir con mi educación emocional y contaros cómo el cine está asociado a mi vida.

No hay respuestas

  1. Sonsoles dice:

    A mi me entretuvo, pero me molestó un poco el mensaje de ‘la mujer está aquí sólo para asegurarse de que el hombre cumpla las reglas y mermar su libertad y su curiosidad’, salvando eso…

  2. davis dice:

    Bastante de acuerdo, tiene mucho potencial pero al no arriesgar demasiado se queda en correcta y entretenidilla.

  3. alex dice:

    Leí en MR (http://marginalrevolution.com/marginalrevolution/2013/04/oblivion.html) sobre el rollete cienciólogo de Oblivion, y aquí también. ¿Qué cosas cienciólogas meten en la peli?

    ¿Meten un Xenu satánico?

  1. 1 junio, 2013

    […] esta ocasión hemos elegido hablar de Oblivion, Reality y Holy Motors, tres películas muy diferentes pero que merece la pena ver si tienes […]

  2. 6 noviembre, 2013

    […] la Academia® Jessica Chastain (La Noche Más Oscura, Criadas y Señoras) y Nikolaj Coster-Waldau (Oblivion, la serie Juego de […]

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