Exorcismo en el Vaticano, el demonio camina entre nosotros

 

Con Exorcismo en el Vaticano tenemos una nueva película de demonios y van muchas en estos últimos años. De nuevo nos encontramos con una posesión diabólica en Estados Unidos. Otra vez la Iglesia católica representada por el Vaticano se hace cargo del asunto mandando a uno de sus soldados para que se enfrente a un demonio. La verdad es que este film del director , conocido por ser el creador de la saga Crank y de Gamer, unos films casi de Serie B solo destacables por su ritmo vertiginoso y su desenfrenada , le da más importancia a los sucesos que a las propias personas. En ningún momento se para a pensar que pueden estar padeciendo tanto la joven como su novio o el padre, quizás el único que parece mostrar un sentimiento puro. Está más interesado en juegos de pirotecnia y en explosiones y golpes de sonido que solo en alguna ocasión asustan.

Exorcismo en el vaticano

Sorprende como el proceso de cambio o la metamorfosis que sufre Ángela, no es nada creíble pese a que en ocasiones nos den pinceladas de quien puede ser su huésped. El final nos revelará quien es en realidad pero no porque le ha elegido a ella en particular. Deja en el aire todo tipo de explicación acerca del origen de esta posesión concentrándose en otros casos vistos como antecedentes y en los posibles efectos de esta en el mundo. A través de las cámaras de video de un hospital o de un centro psiquiátrico se van ordenando los sucesos que llegan a la sede papal. Existe el rumor de que en la misma disponen de una sala o centro de operaciones donde se estudian y evalúan todos los posibles casos de posesión demoniaca rechazando los que parecen un engaño y quedándose con los que verdaderamente parecen pruebas vivientes de la presencia del Maligno en la Tierra. Esto ya se tocó con mayor acierto en El fin de los días de Peter Hyams mostrándonos esta misma habitación a modo de base de operaciones.

Hasta los últimos quince minutos Exorcismo en el Vaticano correctamente entretiene pues algunas de las pruebas y presencias malignas en forma de cuervo mantienen nuestra atención ya que no sabemos exactamente el desenlace pero después cuando llega el momento del exorcismo, para mi poco pensado y de nuevo protagonizado por un cura joven y un sacerdote mucho más mayor, con una asociación que ya cansa,  todo se vuelve una locura. Nada es natural, todo parece muy forzado y no nos creemos a los personajes. Confunde la descripción de un acto de fe con una batalla entre el hombre y el demonio llegando incluso a sacar armas nunca vistas en un exorcismo. No se limita a la Biblia y al agua bendita sino que un puñal, arma blanca del todo mortal se convierte en la protagonista improvisada que puede acabar con el Mal.

Exorcismo en el vaticano

Tengo como siempre la impresión de que a ciertos directores el final de las películas siempre se les atraganta y que parecen querer de repente acabarla cuanto antes sumándole una marcha más al desenlace siendo para mí un error pues se demuestra que parece importarle poco lo que piensen los espectadores. Todo queda cojo, todo tiene que terminar como sea y de esta manera echan por tierra el buen o correcto trabajo que llevaban hasta ese momento.

Exorcismo en el Vaticano no aporta nada nuevo al género más bien todo lo contrario repitiendo viejas fórmulas del pasado y mismos personajes incluido padre sobreprotector que no acepta a la pareja de su hija. Parece que estemos viendo las mismas escenas con diferentes rostros y solo se me ocurre recomendarla a todos aquellos que disfruten con estas historias. Cada año se pasean por la cartelera o en dvd y bluray varios títulos como este con lo que ya tenemos el primero que abre la temporada y seguro que no tardaremos en ver el siguiente.

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