Venganza bajo cero, nieve recalentada

Reconozco que he estado muy tentado durante varios días a hacer que mi reseña de Venganza bajo cero fuera simplemente un copiar y pegar de todos los párrafos que escribió mi compañero Carlos Murcia sobre Uno tras otro hace cinco años. Lo único que habría que modificar sería el nombre de los actores y rebajar un poco el entusiasmo de sus palabras. Por lo demás, es un texto aún vigente que podéis leer y serviría perfectamente para que os hagáis una idea de qué tal está la nueva película del género Liam Neeson vengándose de cosas estrenada esta semana.

Veganza bajo cero

El director Hans Petter Moland se ha sumado a la moda que inició Michael Haneke con su Funny Games y ha tenido los santos cojones de volver a rodar su propia obra plano por plano. Venganza bajo cero no tiene nada que ver con la saga Venganza, por mucho que la distribuidora española haya querido jugar al despiste rastrero, sino que es una versión —con más dinero y menos gracia— de la maravillosa cinta noruega protagonizada por Stellan Skarsgård.

Dejémoslo claro: Venganza bajo cero es divertida. Es recomendable. Nadie va a pasarlo mal viéndola. Lo que al principio parece un thriller seco de venganzas termina mutando en una comedia negra simpatiquísima que a ratos parece emular a los mejores hermanos Coen, al Tarantino menos pagado de sí mismo o incluso al Berlanga más costumbrista. Lo único que digo es que, pareciéndose tanto, casi os saldría más a cuenta echarle un ojo a la original. Sobre todo teniendo en cuenta que está ahí, en Filmin, poniéndoos ojitos y buscando a gente que la quiera.

Es de extrañar que, tratándose de un remake americano rodado cinco años después, su guión sea mucho más rancio que el de Kim Fupz Aakeson. La adaptación de Frank Baldwin tiene algún que otro deje forocochero que empaña lo que por otra parte es un film bastante elegante e inteligente (el gag recurrente de las lápidas no pierde fuerza visto una segunda vez). Mala señal es que los dos o tres chistes nuevos que aporta esta versión sean precisamente los que peor sabor de boca dejan. 

Venganza bajo cero

Sobre el reparto: Liam Neeson se limita a hacer de Liam Neeson durante un par de horas (que no suene a queja porque no lo es, la peli da lo que promete en ese frente) mientras que Laura Dern se deja ver en un par de escenas antes de desvanecerse para siempre entre las sombras. Aquí la fidelidad hacia su referente vuelve a jugarle una mala pasada a la cinta y el espectador se queda con la sensación de que la actriz podría haber sido mucho mejor aprovechada. 

Donde sí había poco que rascar era en Tom Bateman en el papel de villano, quien palidece por completo ante su equivalente noruego. Lo que en 2014 era lo más patéticamente divertido de la película aquí se convierte en una mala imitación del Joker a quien todo el público está deseando que den matarile cuanto antes. Tremendo e inexplicable error de casting.

La dirección de Hans Petter Moland es casi tan solvente como la primera vez. La inyección de presupuesto extra no le sienta mal a las escenas de acción y los paisajes nevados de Colorado lucen sobremanera. Sí que es cierto que algunos gags visuales pierden en esta versión, pero una vez más esto puede ser debido a que ya los había visto antes.

Venganza bajo cero
Nels (Liam Neeson)

En definitiva: quien quiera pasar un buen rato en el cine con una divertida historia de padres vengativos y criminales zopencos en guerra, sin duda escogerá bien pagando una entrada para ver Venganza bajo cero. Ahora bien, quien quiera pasárselo un poquito mejor viendo la misma historia siempre puede tirar de Uno tras otro en Filmin. Sea como sea, Hans Petter Moland está casi igual de sembrado en ambas.