Un golpe de altura, mucha risa

Cuando vi que Ben Stiller y Eddie Murphy estaban preparando una nueva película la verdad es que me puse a dar palmas como un loco. Soy un excelso fan de Ben y añoro aquellos días en que Eddie no era solo un fantoche maltratado por la misma industria que le había creado.

Si además de a ese dúo protagonista le sumamos a Alan Alda, Casey Affleck, Matthew Broderick y Tea Leoni pues la verdad es que la cosa no pintaba mal del todo. Incluso si tenemos en cuenta que estaría dirigida por Brett Ratner podríamos decir que la cosa pintaba francamente bien.

Así que el fin de semana pasado, con el nerviosismo de un niño la noche antes de reyes, me dispuse a sentarme en una sala de cine para disfrutar de este espectáculo. Y puedo decir que sí, que disfruté mucho con Un golpe de altura, aunque bien es cierto que hay que hacer una serie de concesiones para disfrutarlas.

Por ejemplo tenemos que dejar fuera de la sala cualquier atisbo de razonamiento. En Un golpe de altura se dan algunas situaciones bastante inverosímiles, pero esto es una comedieta ligera y no cine expresionista alemán. Si realmente queremos disfrutar debemos dejarnos llevar y no pensar demasiado, sino se jode todo el plan.

Ben Stiller está en su salsa, muy a la altura de lo que se le propone, pero bueno, yo no soy objetivo en este caso porque cualquier cosa que haga Ben a mi me parecerá bien, aunque todo esto suene muy homosexual. Soy tan fan de este hombre que cuando lo veo actuar me pongo como una moto.

Eddie Murphy está bastante contenido. Todos sabemos que todo lo que ha hecho en los últimos años es mierda pura, Brett Ratner también lo sabía y sin embargo le dio la oportunidad de participar en un proyecto coral, en el que él no era el protagonista, y pese a todo lo hizo muy bien. Me trajo muy buenos recuerdos de cuando Eddie Murphy era Eddie Murphy.

El resto del cast está muy a la altura, aunque quizás los más desaprovechados sean Alan Alda, desconocido para las nuevas generaciones y el gran Matthew Broderick, tan de capa caída últimamente. Pese a todo están a la altura y la verdad es que si no podemos disfrutar más de ellos es porque la película debe tener una duración determinada.

La mano de Brett Ratner se nota desde el momento en que entramos en materia, con un par de escenas un tanto excesivas pero del estilo del director. En ocasiones me recordó a la gran Hora Punta 2, también de Brett, aunque salvando mucho las distancias.

Sin duda Un golpe de altura merece la pena. Tanto que si me proponen ir a verla de nuevo al cine iría sin dudarlo. Hasta el punto de comprarla en blu-ray cuando salga.