The Mechanic, Jason Statham al 50%

Tengo que reconocer que soy un fan incondicional de Jason Statham. Creo que en el panorama actual, donde el cine de acción es bastante mediocre y tienen que venir los de toda la vida a sacar las castañas del fuego, es un claro exponente de buen cine de acción. Claro que el no escribe los guiones ni dirige, pero sabe elegir bien por regla general.

De hecho, tan bien lo hace el tipo que creo que deberían crear un subgénero dentro del cine de acción llamado “Películas de Jason Statham”. Bueno, esto quizás es un poco exagerado, pero ya me entendéis.

The Mechanic es un remake de una película de Charles Bronson de 1972 y cuenta la historia de un asesino de élite que tiene que ayudar al hijo de un viejo amigo suyo a introducirse en el noble negocio de matar a cambio de dinero. Lo que parecía un trabajo sencillo se convierte en una locura por culpa su nuevo compinche.

La película en principio tiene todo lo que debe tener una buena película de acción, un villano odioso, una trama de venganza y traiciones, un coche clásico y bonito y balas. Sin embargo parece que no termina de arrancar y no es hasta la hora de metraje cuando todo revienta y vemos por fin la fiesta de la pólvora.

El dúo que forman Statham y Foster, como pareja de asesinos a la fuerza no desentona en ningún momento, pero no tiene la química que uno esperaría para una película así ni mucho menos. Además, parece como si Statham estuviera cohibido, como si no pudiera desplegar el poderío al que nos tiene acostumbrado a sus fans.

Las escenas de acción no están del todo mal, pero creo que son escasas. Como bien digo no es hasta la última hora donde la cosa se desmadra. Antes de esto solo vemos un par de escenitas de mamporros y poco más, tenemos que esperar hasta el final para poder disfrutar de los tiros y la sangre.

Una cosa que me ha gustado, y sin querer destripar la película del todo son la escena de la trituradora y el final. Os recomiendo que permanezcáis atentos, son trucos baratos del peor cine, pero reconozco que a mi me gustan y me siguen pillando desprevenido.

No quiero alargar mucho más esto, así que simplemente diré que The Mechanic es un buen recurso para esos días en los que no nos apetece pensar y queremos ver acción de la buena, pero no está a la altura de las grandes.