Nunca digas su nombre, y mi negra bilis

Qué retorcida debe ser la mente del ser humano para que haya gente que dedique su amor y su tiempo completo a aterrorizar a sus semejantes, ¡y si no, que se lo digan a Hitchcock! Sin llegar a ser un amante del género, he de reconocer que me fascinan sus artimañas y entresijos, pues no hay nada que hable mejor de nosotros mismos que el miedo. Desde Poe y Lovecraft hasta Insidious o Déjame salir, pasando por Alien o La cosa, los artistas han visto en el terror una creativa…

Read More