La llorona, lágrimas de sangre

El género del terror moderno transita por dos caminos muy diferentes tanto en estilo como en discurso. El primero abusa de un diálogo inteligente y una técnica que exhibe sus mejores galas con planos inverosímiles y detalles no encuadrados que explican un guión bien hilado permitiéndose el lujo de esconder easter eggs e infinitas interpretaciones según como sea de avispado el espectador. La invitación, Déjame salir, La bruja o Hereditary juegan a esto y lo hacen muy bien con nuevas historias de cultos satánicos y posesiones demoniacas.  El segundo por el…

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