Amanece en Edimburgo, otro simple musical

Cuando uno acaba de ver Amanece en Edimburgo acaba con un sabor agridulce entre los labios. El catalogado como Mama Mia del año acaba dejando mucho que desear. Y quizás lo más frustrante e incomprensible es que el film de Dexter Fletcher no es una obra tremendamente mala pero sí muy efectista. Tiene líneas narrativas que pese a rozar el tópico captan el interés del espectador, pero no van más allá, en ningún momento nos están explicando nada nuevo. Se comprimen tres tipologías de amor exploradas hasta la saciedad en…

Leer más...