Ciutat morta, cuesta creer

Llevamos unos días con el tema de la libertad de expresión muy presente en nuestras vidas. Los atentados de París a la revista Charlie Hebdo han abierto una serie de discusiones acerca de los límites del humor, la capacidad del mismo de mofarse de cualquier cosa y la libertad de expresión en general. Como suele suceder, en teoría todo el mundo parece estar de acuerdo y repite sin cesar el mantra de occidente es guay porque aquí podemos hacer y deshacer bajo el imperio de la ley. En la práctica,…

Leer más...