El día del espectador: “Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera” de Álvaro Sáenz de Heredia

El verano es una época estival que está muy bien si tienes una serie de concesiones en la monotonía diaria, cosas que te permiten escapar de los días de intensa luz y de la música de las chicharras. Una piscina, un campamento o detener a una de banda terroristas ninja son esos pequeños placeres que te permiten escapar del calor, la desidia y de ver cómo en el aire bailan las partículas de polvo entre los rayos de luz que entran por las rendijas de la persiana. Es verano otra…

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