Civil Peace: Spider-Man: lejos de casa

Se ha intentado, pero hoy ha sido imposible que Randy y Juankiblog se peleen por Spider-Man, lejos de casa. Así que veamos como estos dos señores se ponen de acuerdo en que la película de Jon Watts les ha gustado mucho.

Randy

Después del fin de fiesta de Vengadores: Endgame iba a ser difícil para Marvel seguir manteniendo la expectación, los nervios y la necesidad de ver una película tras otra, engulléndolas como si de una serie se tratara. Después de un menú de 22 platos en los que se han probado comidas de todo pelaje culminando en una tarta de cinco pisos que te retrotrae a todo lo probado hasta ese momento, ¿cómo lo culminas de forma satisfactoria? ¿Te marcas algo tontuelo como Ant-Man y la avispa o intentas algo más ambicioso?  Spider-Man: Lejos de casa no es un chupito de hierbas que tomarse para aliviar el estómago, ni una repetición de platos que sabe a lo mismo de antes: es una sorpresa final que nos deja con ganas de lo que está por venir al mismo tiempo que consigue culminar, muy inteligentemente, la famosa Saga del Infinito. Para contaros lo que nos ha parecido esta película, cuento a mi lado (metafóricamente) con Juanki, en una Civil War que creo que va a ser muy Civil y muy poco War. ¿No es así?

Spider-Man: lejos de casa

Juanki

¿Insinúas acaso que insistí mucho en que nos invitaran a los dos al pase de prensa a sabiendas de que la película nos iba a gustar a los dos por igual y de que no iba a tener sentido alguno que hiciéramos una review enfrentada?

Randy

No insinúo nada. Lo afirmo categóricamente.

Juanki

Gracias, Cine en Serio, por ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Y efectivamente: Spider-Man: Lejos de casa es un melocotonazo que hará las delicias de todos los seguidores del Universo Marvel Cinematográfico y del superhéroe arácnido a partes iguales. En cierto modo no deja de ser un epílogo de Vengadores: Endgame que, lejos de dormirse en los laureles, intenta subir el listón sobre todo lo que hemos visto en Homecoming (porque lo de Un nuevo universo juega en otra liga por completo) no sólo para justificar su existencia sino también la del resto de películas que se estrenarán a partir de ahora.

Randy

Es curioso que la responsabilidad de llevar a todo un universo hacia la siguiente fase no sea de un superhéroe megapoderoso como Bruja Escarlata o Doctor Extraño, sino de un héroe de la calle adolescente: tu amigo y vecino Spider-Man. Y, sin embargo, Spider-Man: Lejos de casa cumple con creces con todo lo que uno espera de Marvel, consiguiendo dar, al mismo tiempo, un epílogo y un cliffhanger de lo que está por venir de una manera brillante, con algunas de las luchas más espectaculares e inusitadas vistas hasta ahora en la Casa de las Ideas

Juanki

Tras la orgía pirotécnica que fue la última entrega de los Vengadores, ¿cómo seguir tirando por el espectáculo hiperbólico sin que el público se sintiera apabullado ante tanta tralla seguida? Aquí lo que tocaba era volver a enganchar a base del encanto y carisma de sus personajes, y por suerte de eso Spider-Man y sus secundarios van sobrados. También tenían la tarea de recomponer —o establecer— el status quo después de que el universo sobreviviera a las tropelías de Thanos.

Randy

¿Resuelve esta película algunas de las dudas más acuciantes dejadas por el chasquido? Sí, en sus primeros minutos. ¿Las resuelve todas metódicamente como si de una enciclopedia se tratara? No. Si lo que quieres es ver a los Russo con una enciclopedia contándote cada detalle de los cinco años del chasquido en vez de un chaval en mallas pegándose con malos por Europa, esta no es tu película. Y es que Spider-Man: Lejos de casa no engaña en cuanto a sus pretensiones: Peter Parker se balancea por Praga, Venecia, Londres y otras ciudades europeas mientras trata de parar a los Elementales con la ayuda de su nuevo aliado, Mysterio, que proviene de una realidad alternativa. Al mismo tiempo, Peter debe luchar contra sí mismo al saber que Tony Stark ha decidido que él sea la próxima persona que lidere los Vengadores. Amores frustrados, errores de novato, giros inesperados y decisiones vitales: esta es la película que todo fan del arácnido va a querer ver.

Spider-Man: lejos de casa

Juanki

Quien quiera un exhaustivo retrato de una sociedad devastada por los efectos del chasquido sólo tiene que pagarse un mes de HBO y ponerse las tres temporadas de The Leftovers. Pero aquí lo que hemos venido a ver es a un jovencito confuso en mallas combinando superpoderes con gadgets y viajando por el mundo para intentar salvarlo mientras, a la vez, pretende ligar con su crush del instituto. Esto no es sólo una cinta de Spider-Man, es también una aventura digna de James Bond. Bueno, digna de un James Bond que tuviera que enfrentarse a seres sobrenaturales por el motivo que fuera, claro está. 

Randy

Nueva York siempre ha sido un personaje más en las historias de Spider-Man, y se hace algo raro verle de road trip europeo, pero ni mucho menos hace que sus acrobacias sean menos interesantes o que sus aventuras sean imposibles. Si te crees que un adolescente mordido por una araña radiactiva consigue superpoderes similares a los de una araña (como superfuerza o sentido arácnido) y un millonario decide darle un traje tecnológico con una tecnología inexistente, puedes creerte que ese adolescente viaje a Europa. Menos lloros: por una vez está bien ver que las calles que se destruyen son otras diferentes a Manhattan. Europa no se muestra como un escaparate turístico (esto no es un Spidey, Mysterio, Barcelona) sino como un campo de juegos nuevo para Mysterio y Spider-Man.

Juanki

Un campo de juegos que les sienta estupendamente y gracias al cual, en parte, tenemos algunas de las mejores escenas protagonizadas por el arácnido que hemos podido ver en acción real. Hay mucha gente quejándose de que se producen infinidad de films de superhéroes últimamente y lo cierto es que no van faltos de razón. En lo que no estoy para nada de acuerdo es en la afirmación de que todas estas son iguales: si algo ha conseguido Marvel Studios es diferenciar bien sus producciones, incluso entre las capitaneadas por el mismo personaje. Esta road movie tiene muchos elementos en común con la anterior, pero en algunos momentos hasta dudaríamos de que ambas hayan sido dirigidas por Jon Watts.

Randy

Ya comenté en mi crítica de Spider-Man: Homecoming lo importante que es Spidey para mí y lo imprescindible que ha sido en mi vida desde que le descubriera de adolescente en las baldas de un kiosco. Spider-Man es un superhéroe al que no le salen las cosas bien, que piensa en dejarlo varias veces pero siempre sigue adelante. Es un personaje imperfecto, más preocupado en ayudar a sus vecinos que en salvar el mundo (aunque lo haya hecho varias veces). Ahora mismo, en los cómics comparte piso con el villano Boomerang después de perder una industria multimillonaria con su nombre y su trabajo en el Daily Bugle como director de la sección de ciencia, y ha vuelto con Mary Jane después de años separados: ese Spider-Man al que la vida le va regular es el mismo Spider-Man que el de estas películas, con unos cuantos años más. Spider-Man sigue siendo una parte de Peter Parker, pero no define a Peter Parker. Spider-Man somos todos. Y así debe seguir siendo.

Spider-Man: Far from home

Juanki

En esencia, Peter Parker siempre ha sido una versión ligeramente menos pocha de Charlie Brown. Sí que es verdad que en Spider-Man: Lejos de casa se echa un poco de menos su mala suerte habitual. Que la tiene, no nos llevemos tampoco a engaño. Pero, al igual que pasaba con la película de Peanuts, uno se queda con la sensación de que el protagonista aún tenía un mayor margen para sufrir y que los guionistas han sido demasiado blandos con él. No obstante, incluso en ese aspecto el film nos ofrece un par de sorpresas muy agradecidas y que sin duda nos deja con los dientes largos ante lo que está por venir. Quizá este no sea el Spider-Man canónico de los cómics, pero han hecho todo lo posible por respetar su espíritu al máximo.

Randy

La relación entre Peter Parker y Tony Stark era, de calle, la más interesante del Universo Marvel: Tony era el padre que Peter no tuvo, y Peter era el hijo que Tony no sabía que quería. Obviamente, los hechos de Vengadores: Endgame han trastocado del todo la cabeza de nuestro héroe y está en pleno proceso de duelo: un duelo que solo él puede comprender. Por eso, cuando Tony Stark le marca como su sustituto, lo primero que viene a su cabeza es que no es apto para continuar el trabajo de su mentor. Es completamente normal, lógico y humano: ¿Cómo voy a continuar yo, que no soy nadie, el trabajo de la persona que se sacrificó para que el resto de la humanidad pudiera seguir viviendo? Spider-Man: Lejos de casa es un viaje divertidísimo, sí, pero eso no quita que tenga exploración humana, un viaje interior y un análisis de qué significa ser este Spider-Man. Porque poco importa que ahora tenga trajes tecnológicos, la ayuda de Happy y las gafas de Tony. Spider-Man sigue siendo Spider-Man donde debe serlo: en su interior. 

Juanki

Esto soluciona un poco la papeleta de Homecoming donde, aunque se entendía la ausencia del tío Ben para no volver a repetir algo que ya habíamos visto mil veces en otras iteraciones del personaje (y que no pase lo mismo que con Batman y la quemadísima muerte de sus padres), a Peter le faltaba sufrir una pérdida grave para entender la responsabilidad que adquirió junto a sus poderes. Aquí vuelven a servirse de la inercia del universo compartido para darle a la cinta una mayor carga emocional de la que tenía su predecesora y seguir evolucionando a un personaje que, aunque se parezca, ya no es exactamente el mismo al que vimos debutar en Capitán América: Civil War.

Randy

A su lado hay una caterva de personajes secundarios más amplia que en ninguna otra película de superhéroes en solitario, al estilo de los cómics: por un lado, el film nos presenta a Mysterio, un villano en las viñetas aquí reconvertido en héroe dimensional cuya tierra acaba de explotar. Mysterio tiene el único problema de no tener un arco argumental de varias películas para acostumbrarnos a él: Peter empieza a depositar en él una confianza inusitada después de verle un par de veces. Y sabe a poco, a guión atropellado para poder llegar hasta donde les interesa. Los Elementales, como villanos, nunca fueron enemigos de Spider-Man entre páginas, sino de Ms. Marvel: Hellfire, Hydron, Magnum y Zephyr no son grandes atractivos para la película y, en este caso, el Buitre supera con creces cualquier intento de crear profundidad en ellos más allá del rompe-rompe y el pega-pega. 

Juanki

Los lectores de cómics o cualquier espectador un poco avispado va a olerse la tostada tan rápido que ni siquiera sé por qué nos esforzamos en intentar mantener unas sorpresas que ni la propia película se esfuerza en ocultar demasiado. Pero, aun así, creo que la presencia villanil en esta película sí que rivaliza de tú a tú con la del Buitre en la anterior. Boom. Civil War.

Randy

Aparte de Mysterio, tenemos el retorno de Nick Furia, en esta ocasión con un poder algo disminuido pero siempre molando, junto a Maria Hill, la eterna secundaria con un par de planos en los que, al fin, puede lucirse. En la clase de Peter recuperamos a Ned Leeds, reconvertido en secundario cómico sin mayor importancia, Flash Thompson, que sigue siendo un matón ni de lejos tan interesante como lo era en el cómic, los (más o menos) graciosos profesores o la nueva archinémesis de Peter, Brad Davis, que originalmente estuvo saliendo un tiempo con Mary Jane y aquí solo es otro contendiente por su amor. Es esta, MJ, la que se lleva todas las miradas: si bien para muchos es “el premio” del héroe, en realidad se queda corto: el personaje es mucho más. Se trata de alguien atrevida, capaz de tomar sus propias decisiones y que sabe protegerse por sí misma. Cierto es que no tiene tanta evolución como en Homecoming, pero aún quedan películas para perfilar bien a esta MJ, menos fiel a la de los cómics pero tan chisposa como siempre.

Juanki

Recordemos que, en este universo, MJ no es nuestra Mary Jane Watson de siempre sino una tal Michelle Jones. Con esta decisión, Marvel ya dejó bastante claras sus intenciones de pasarse por el forro cualquier atisbo de fidelidad hacia los cómics y que iban a tomarse todas las libertades posibles con el personaje. Y bien que me parece: Zendaya es uno de los mayores aciertos de casting que han tenido últimamente en Disney y estábamos cansados de ver a Mary Jane —o a Gwen Stacy, ya que estamos— siendo tirada de un puente por el villano de turno.

Spider-Man: Far from home

Randy

Aun así, Tom Holland vuelve a ser el MVP de la película, consagrándose como el mejor Spider-Man (y Peter Parker) de la historia. Sí, abramos el melón de que Tobey Maguire nunca fue tan bueno, por favor. Jake Gyllenhaal se esfuerza por hacer un Mysterio creíble y, qué demonios, lo consigue en cada una de sus facetas y dentro de sus capacidades. Se nota que se lo está pasando bien y no lo hace solo para cobrar el cheque. Qué queréis que os diga, a estas alturas se agradece. Por su parte, Zendaya ha mejorado como actriz tras una primera parte algo desangelada y el resto de retornos lo hacen con la pulcritud de siempre, especialmente un Samuel L. Jackson bastante harto de tonterías. 

Juanki

Muchos palos le están lloviendo últimamente al pobre Tobey Maguire y me parece una injusticia. Puedo conceder que su Peter Parker parecía un poco falto y que claramente estaba a medio cocer en muchos aspectos, pero también hay que decir que el guión no ayudaba. A ver qué actor sería capaz de defender frases como «alucino pepinos». Que sí, que luego además puede ser que el tipo se haya ganado algo de mala prensa al rumorearse que se trata de uno de los seres más cretinos que hay sobre la faz de la tierra. Vale. Pero aun así, con todos sus defectos, quiero decir una cosa en su defensa: al menos no es Andrew Garfield.

Randy

Esta película es la demostración de que Kevin Feige y sus compinches están montados en un reactor de veinte motores mientras el resto de blockbusters actuales van en bicicleta. No solo ayuda a crear una sensación de (incluso más) universo cohesionado con referencias constantes a otras películas (algo que puede cargar, pero que hace que hasta los detractores no se pierdan ni una), sino que es capaz de dar la sensación de que el número del mes que viene va a ser completamente único después de la última gran revelación y realmente va a cambiarlo todo para nuestro personaje. Marvel sabe cómo trasladar la magia de los cómics al cine de una manera absolutamente estelar: aunque la película te deje un poco frío, vas a ir a ver Spider-Man 3. No lo dudes ni un momento. 

Juanki

Yo sólo digo que si esta película te deja un poco frío es que igual tan buena persona tampoco eres. Pero sí que coincido en que Marvel Studios no sólo ha impulsado la moda de los universos cinematográficos, sino que además ha sido la única productora que lo ha hecho bien. Otras han querido empezar a construir la casa por el tejado en lugar de centrarse en lo verdaderamente importante: hacer buenas películas. O, por lo menos, que estén encabezadas por gente que nos caiga bien. De nada sirve intentar engancharte con la promesa de que van a juntarse dos superhéroes si resulta que ambos nos importan un comino. Por muchos efectos especiales molones que haya de por medio.

Randy

Ya hemos dicho que no íbamos a entrar en terreno spoilers, pero las luchas en Spider-Man: Lejos de casa se dividen entre las que ya hemos visto mil veces antes («oh, vaya, un señor que vuela y Spider-Man luchan contra una cosa gigante que rompe ciudades») y algunas de las escenas más imaginativas que jamás se hayan hecho en una película de superhéroes. No quiero entrar en detalles, pero hay varios planos que se os van a quedar grabados, tan impactantes como sobresalientes en su narrativa. Porque sí, hasta para hacer una escena de lucha coherente hay que utilizar una buena narrativa. Después de esta película, el resto de la saga lo va a tener difícil. 

Juanki

Puedo afirmar con total rotundidad que mi mente ha sido follada varias veces por las escenas de lucha que tienen lugar a partir del segundo acto. Antes dije que Spider-Man: Un nuevo universo jugaba en otra liga y dudo muy seriamente que vaya a haber otro arácnido en pantalla grande que se acerque a lo que consiguieron en aquella obra maestra animada. Me gustaría matizar, no obstante, que en cuanto Spider-Man: Lejos de casa abraza la psicodelia hay momentos en los que recorta distancias —en locura y calidad— con aquella mucho más de lo que cabría esperar.

Randy

Tampoco quiero que dé la sensación de que estamos ante una película perfecta: ¡No lo es! Entra en el top 10 de Marvel, pero no se trata, ni de lejos, de la mejor de la saga. La dirección, fuera de algunas luchas, es bastante plana, y los giros de guión, al contrario que en Spider-Man: Homecoming, se ven venir. Además, uno de ellos resulta casi insultante para el espectador, que se quedará con sensación de fatiga: «¿Otra vez han tirado por aquí?». Por otro lado, la relación entre Peter y MJ es demasiado irreal y hollywoodiense, alejándose de la suerte Parker (tristemente). Ah, y es una pena que Ned haya pasado de amigo imprescindible a secundario con gracia justa, porque tiene mucho que aportar al universo. En general, salvo Peter y Mysterio, los personajes de la película carecen de progresión argumental o de interés y sirven más para que los engranajes no dejen de moverse que para contar algo interesante con ellos. ¡Ojo! Nada de esto va a hacer que dejéis de disfrutar una película rodada de manera intensa, divertida y con mucho, muchísimo humor.

Juanki

Sobre los giros argumentales: sí que creo que son más previsibles que los de Homecoming, pero aunque sepamos lo que va a pasar creo que la clave está en el cómo. Y, precisamente, Spider-Man: Lejos de casa desvela sus cartas en una escena expositiva tan desvergonzada, metarreferencial y autoparódica que no me queda otra que aplaudir. A estas alturas va a parecer que vamos a comisión con Marvel (cuando la cruda realidad es que la única vez que nos han sobornado fue aquella vez que había canapés en el pase de Infinity War), pero lo cierto es que es una compañía que a día de hoy puede sacarse la chorra con una película tan enormemente disfrutable y divertidas como ésta y que aun así no sea ni de las cinco mejores de su catálogo.

Randy

Es es otra. Si no os gustan las películas de superhéroes con risas, no vayáis a ver una película de Marvel, porque ya han dejado bastante claro cuál es su estilo. Y no, no lo van a cambiar por ti. No van a cambiar a Spider-Man porque tú creas que debería ser de una manera muy concreta (y muy fallida). Cierto es que se echan de menos los chascarrillos del cabeza de red mientras lucha, pero a cambio hay muchas situaciones y enredos lo suficientemente locos como para carcajearse a gusto entre el drama existencial del personaje. 

Spider-Man: Far from home

Juanki

Siempre me fascinará esa gente genuinamente cabreada con el humor.

Randy

Si pretendes continuar unido a Marvel tras Endgame, esta no es una de las películas que te puedes saltar: da pistas sobre el futuro, termina lo que empezó la anterior y se marca la mejor escena postcréditos de la historia tras aquella de Nick Furia anunciando la Iniciativa Vengadores hace ya una década. ¿Es esto lo que nos espera en el futuro de Marvel? Spider-Man: Lejos de casa es divertida, perfecta para el verano, ofrece regalos visuales inesperados, personajes interesantes y una trama viajera repleta de curvas y momentos impactantes. Qué queréis que os diga: a mí ya me han fichado para la Fase 4. Y seguro que a Juanki también.

Juanki

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