Sitges 2015: I am a hero, zombis, sangre y humor

am a hero es una película concebida única y exclusivamente para entretener y divertir al espectador. Probablemente por esta razón se ha alzado con el premio del público en el festival de . Pese a su voluntad comercial, hay que reconocer que I am a hero es una obra bien construida visualmente y probablemente el mejor film de zombis dentro de la sección oficial del certamen. Sin reinventar los códigos o la estructura de este tipo de películas, el film tiene secuencias memorables dignas de recordar. La mejor de ellas sucede en el primer momento en que vemos varios zombis infectando a humanos, en la fase de inicial de la epidemia donde reina el caos y el estrés. Para este momento se eligen planos secuencia largos en una localización muy peculiar pese a desarrollarse la historia en . Se trata de una zona urbana, de ancha carretera, con bullicio de personas pero sin los grandes rascacielos característicos del país nipón. En ella la atmósfera de libertad y vacío es contrastada con la tensión de los ataques de los infectados.

I am a hero

I am a hero destaca por la buena cohesión y disposición del humor imbricado con la situación dramática/terrorífica. Es una obra que divierte más que horroriza y que recurre constantemente (a través de sus buenos ) a complacer el espectador que busca sangre a borbotones y muertes constantes. Pero desde un análisis más profundo I am a hero se centra demasiado en su aspecto formal y desarrolla muy poco su discurso. De hecho, la segunda parte del film se desarrolla en un centro comercial y es clara la inspiración en El de los muertos vivientes. Ni si quiera acaba de desarrollar sus  detalles más originales, como la creación de un personaje híbrido entre y humano que pese a ser protagonista nunca se acaba de desarrollar.