Sitges 2015: Absolutamente todo, absurdo diluido

Terry Jones es junto a el miembro de los Monthy Python que mejor ha sabido  independizarse y desarrollar una carrera como director de cine. Su enorme experiencia delante y detrás de las cámaras merece ser aplicada en proyectos cinematográficos. Mientras que Gilliam a querido apartarse del humor y transmitir su propio ideario a través de sus películas, Jones sigue implicándose con la , con su género estrella que tantas risas ha regalado.

Absolutamente todo parte de una premisa simple y fácil capaz de generar una gran cantidad de situaciones cómicas, hasta el punto de que puede resultar incontrolable. El protagonista del film, interpretado por , recibe el don de poder realizar absolutamente todo lo que quiera. Poder concedido por unos misteriosos extraterrestres que quieren probar si sabrá emplear su poder para realizar el bien y no el mal.

Absolutamente todo

Esta premisa recuerda a películas como Click o Cómo dios, pero en Absolutamente todo Jones sabe limitar y controlar esta idea, generando una trama que se sostiene y un humor fácil pero eficiente. Precisamente el poco riesgo que asume Jones es el aspecto más criticable del film, lejos quedan las situaciones macabras, delirantes y absurdas de los Monthy Python (que participan doblando a los extraterrestres). Las risas están aseguradas pero el público más exigente y fan de probablemente el mejor grupo cómico de la historia, quedará algo decepcionado.