Sitges 2014: It follows, tímida reinvención del slasher

Al acabar It follows pensé en la mala pasada que David Robert Mitchell provocará a miles de adolescentes del mundo cuando la vean. No por el terror que desprende, fácilmente soportable, sino porque la premisa no es demasiado favorable para aquellos chicos que lleven a sus respectivas novietas a ver una peli de terror con la intención de asustarlas y conseguir, hablando sin tapujos, acostarse con ellas.

It follows basa su argumento, aunque suene un poco macabro, en una especie de maldición que se transmite a través del sexo. Si sufres dicha maldición has de acostarte lo antes posible con otra persona para dejarle el marrón. Pero ojo, si la persona a la que se lo has pasado muere, la maldición vuelve a ti. ¿Y en que consiste esta misteriosa maldición? En que alguien te persigue. Pero un alguien que va cambiando de aspecto físico, que solamente ve la persona maldecida y que si te alcanza te mata.

It follows

It follows se basa en una idea muy simple pero que resulta muy efectiva. David Robert Mitchell se basa en la estética del slasher añadiendo una presencia maligna en forma de ente exterior, como si fuera un fantasma indestructible. Es una película que estremece y tensiona por igual, pero en mi opinión no nos explica nada nuevo. Es un compendio de ideas y características del género pero sin producir un resultado demasiado espectacular.

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