Sin identidad, la alargada sombra de Hitchcock

Liam Neeson es un reputado biólogo que se ve envuelto en una intrincada trama de espionaje y terrorismo cuando tras sufrir un accidente sufre una amnesia temporal. El hombre normal que de repente se ve envuelto en una conspiración que le supera y el tema del falso culpable eran dos de los temas favoritos de Hitchcock, Con la muerte en los talones y El hombre que sabía demasiado son los mejores ejemplos. Y está bien que Sin identidad no intente disimular estos referentes. Además hay dos rubias misteriosas.

Lo que si está claro es que Jaume Collet-Serra no es Hitchcock. El director catalán no es más que un competente artesano, con más empeño que talento, de los que tampoco abundan en . Pero que conste que esto no es para nada un desprecio. Sin identidad es una película muy entretenida, que se ve de un tirón siempre que no te pares a analizarla muy concienzudamente. Esto es lo que hace bien Collet-Serra, imprimir muy buen ritmo a la película para que no te dé tiempo a pensar en lo absurdo de todo lo que está pasando.

La contundente presencia de Neeson siempre ayuda. El irlandés encarna perfectamente a este hombre corriente superado por las circunstancias con el eficaz apoyo de un atractivo reparto con , January Jones, Aidan Quinn, y Frank Langella. Si algo le podemos achacar a la película es no sacar el suficiente partido a un gélido Berlín donde se desarrolla toda la .

Un eficaz entretenimiento tan efectivo como olvidable que sitúa a Collet-Serra como el director español más taquillero de Hollywood. Habrá que seguirle la pista porque nunca se sabe, quizás, algún día, pase de ser un competente artesano. Y si se queda en eso tampoco pasa nada.