Señor, cine de autor para todos los públicos

La directora india Rohena Gera presentó su segundo largometraje como directora, Señor, en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes de 2018. Ha tardado más de un año, pero gracias a Surtsey Films, la película por fin llegará a salas españolas el 27 de septiembre. Aunque dista mucho de las películas recientes de la distribuidora, que trajo a nuestras pantallas Largo viaje hacia la noche (Bi Gan) y Genèse (Philippe Lesage), Señor cuenta con la gran virtud de acercar el cine de autor al gran público.

señor: Rohena Gera

Centrada en la vida de Ratna (una magnífica Tillotama Shome), una chica de pueblo que, buscando escapar de las tradiciones de una comunidad pequeña que la condena por haberse quedado viuda a los 19 años, consigue un trabajo en Bombay como sirvienta de una pareja adinerada. Pero, cuando el señor de la casa, el joven Ashwin (Vivek Gomber, mucho más contenido que su compañera), cancela la boda al enterarse de que su prometida lo engañaba, la situación de Ratna pende de un hilo, al verse expuesta a un qué dirán constante.

Aunque el hilo conductor de la película, y el principal reclamo publicitario, es el desarrollo de la relación de Ratna y Ashwin, quizá es lo que menos interesa a Rohena Gera; Señor es una película que triunfa por cómo adorna la vida de su protagonista: Ratna no es simplemente una sirviente, sino que tiene una efervescente vida interior. Ya sea en las conversaciones con su amiga en la azotea del gigantesco edificio desde la que se ve toda la ciudad, en la sastrería donde trabaja explotada a tiempo parcial o en el tren camino a la boda de su hermana, Gera siempre le da algo que hacer a su protagonista, sabiendo que cuenta con una actriz más que capaz de expresar con sus gestos todo aquello que frustra al personaje.

Es una pena, entonces, que sea la dirección lo que más flojea, ya que Señor habría salido muy beneficiada de haber contado en la silla de realización con una voz autoral mucho más potente. En todo momento al servicio de su trama, la película nunca se detiene demasiado en los espectaculares planos de la ciudad de Bombay, ya sea aquellos generales en los que se pierde en el horizonte o algunos mucho más cerrados en los que sigue a Ratna por los mercados de telas.

señor: Rohena Gera

Lo que sí hace con bastante éxito es resaltar la diferencia de clase palpable entre el mundo de la protagonista y el de su empleador: los saltos de idioma, con la clase alta siempre comunicándose en inglés, supuestamente para evitar que se enteren los sirvientes o la clase trabajadora, evidencian un problema contra el que el país lleva luchando desde Gandhi, pero que todavía no ha superado.

Son estos detalles los que convierten a Señor en una película notable, que va más allá de su argumento sencillo y explora todas las ramificaciones de la relación entre Ratna y Ashwin, llegando a un final que, si bien no explora cómo esta puede verse afectada en el futuro al cambiar las relaciones de poder entre ambos, sí abre una puerta a la esperanza. Señor no es una película apta para cínicos, pero es disfrutable para cualquiera.