¡Qué vienen los marcianos!

Hasta cuatro películas se estrenaron el año pasado en EEUU contando una invasión extraterrestre. La primera en llegar fue Invasión a la tierra, que ya reseñamos en su momento. Hoy nos llega La hora más oscura. Entre estas dos llegaron Cowboys & Aliens y Attack the block. Vamos a hablar de estas tres y de cómo cada una intenta, y fracasa, aportar nuevas vías y enfoques a un tema tan manido.

La hora más oscura muestra la invasión en la ciudad de Moscú desde el punto de vista de unos turistas americanos. Eso lo sabemos porque hay muchos rusos por ahí y porque hay una secuencia donde sale el Kremlim de fondo. Para mi hubiese sido más interesante que la película se situase en Cuenca. Lo mejor que se puede decir de La hora más oscura es que si has visto el trailer ya has visto la película: en 2 minutos y 30 segundos nos cuenta prácticamente lo mismo que la película en hora y media. Cutre y casposa a más no poder La hora más oscura es uno de estos engendros en los que uno no sabe en qué estaban pensando sus autores cuando se metieron a hacerla. Se supone que el punto original es que los aliens son invisibles pero esto parece que lo han hecho porque no tenían presupuesto y no porque al guionista le pareciese buena idea.

Attack the block es la aproximación británica al tema. Unos pandilleros se tienen que enfrentar a la invasión que se produce en su barrio. Una de las mayores decepciones del pasado año, aun me pregunto por qué aparece en muchos listados de lo mejor del año. No es una mala película y quizás las expectativas fueran excesivas pero la verdad es que conecté con su humor. Reconozco la frescura de la propuesta y su desparpajo pero no estoy seguro de que sea auténtico. De hecho, su pretensión ochentera se me antoja demasiado forzada y no me la creo.

Por último, Cowboys & Aliens es lo que su título dice: extraterrestres en el Oeste. Y aquí se acaba la idea. El resto es un truño aburrido como él solo donde todo tiene una excesiva seriedad. Aquí si que hubiese venido bien un poquito de sentido del humor y desfase. Parece que han creído que con contratar a Daniel Craig y Harrison Ford y rodar la película en los mismo sitios donde todos los westerns ya estaba todo hecho. Siete guionistas no pueden hacer nada por sacar la historia adelante y Jon Favreau demuestra que lo de Iron Man fue más fruto del carisma de Robert Downey Jr que de su propio talento.