Lawrence de Arabia: Phenomena regala una experiencia inigualable

Cuando llega un cinéfilo a Barcelona tiene únicamente dos posibilidades para disfrutar de films clásicos en la gran pantalla. Una opción pasa por dirigirse a la filmoteca de Catalunya, a precios reducidos, grandes películas en salas perfectamente equipadas. Y la otra opción que queda, es esperar que la iniciativa Phenomena, the ultimate cinematic expirience, prepare un pase ya sea para una gran película, una trilogía, una serie de películas del mismo director o de temática similar. A decir verdad, hace ya largos años que oigo hablar de Phenomena, pero el extraño impulso holgazán que amenaza al público con quedarse en casa se había apoderado de mí. Pese a escuchar decenas de opiniones de conocidos alabando el doble pase de 2001: Una odisea en el espacio y La naranja mecánica o la trilogía de Regreso al futuro, aun no me había decidido a dar el paso. Finalmente llegó el día, la oportunidad de asistir a un pase de Phenomena había aparecido y esta vez no la iba a rechazar. Viernes 16 de mayo a las 20:30 de la noche en los cines Comedia en Passeig de Gràcia; la elegida: la magnífica película de David Lean, Lawrence de Arabia. Phenomena Lawrence de Arabia La iniciativa de Phenomena se define a sí misma como la última experiencia cinematográfica. Yo iría más allá catalogándola de “el gran espectáculo que ningún cinéfilo debería perderse nunca”. Varias son las razones que hacen de Phenomena una experiencia inigualable y única. Probablemente la principal sea el gran ambiente que se genera alrededor de ella. Media hora antes de que empiece la sesión, la entrada del cine está abarrotada de amantes del cine luciendo las camisetas de sus películas favoritas y apurando los últimos mordiscos de sus bocatas. Incluso algunos más atrevidos sentados en el suelo comen a contrarreloj los últimos trozos de una enorme pizza. Pero el ambiente externo a la sala no es tan diferente del que se vive en el interior. Aunque parezca mentira media hora antes de que se proyecte el film prácticamente todos los asientos están ocupados y tan solo quedan algunas localidades buenas en las primeras filas. Durante estos treinta minutos de espera uno se pregunta incrédulo cómo puede ser que se junte tanta gente alrededor de una sala de cine para visionar un film clásico de 1962. Probablemente la respuesta más fácil se encuentra en un público ya maduro en edad y conocimientos cinematográficos que añore este tipo de eventos. Pero si uno echa un vistazo hacia atrás y empieza a analizar el tipo de audiencia que se ha congregado, se dará cuenta de que pensar eso es caer en el error. El público de Phenomena aborda diferentes edades, diferentes tipos de personas, diferentes gustos pero recoge un elemento en común: el amor por el cine. Todos ellos saben a lo que van, saben que estarán cuatro horas metidos en un cine y que llegarán a casa como muy temprano a la una de la madrugada; pero les da igual, esa noche han de satisfacer sus ansias de buen cine. Llega la hora, y antes de que comience el film, Nacho Cerdá, el creador de Phenomena empieza una introducción de diez minutos en la que le da tiempo a repasar la carrera de David Lean alabar la película que se proyectará y realizar una especie de rápida master class sobre el proceso de restauración del film (dejándonos la miel en los labios y acrecentando la impaciente espera). Todo ello sin dejar de comentar las ilusiones que les ofrecen futuros proyectos. Finalmente se apagan las luces, la tensión se nota en el ambiente y tras cuatro minutos de preludio con la pantalla en negro y la banda sonora de Maurice Jarre envolviendo a cada uno de los espectadores, comienza la película. Lo primero que se proyecta en la pantalla es un plano cenital de Lawrence limpiando y preparando su moto. Paralelamente los títulos de crédito aparecen y la sala estalla en aplausos cuando los nombres de David Lean y Peter O’Toole se dibujan en la pantalla. Al acabar los títulos comienza el viaje en moto de Lawrence. La cámara intercala la vista subjetiva y el espectador es incapaz de no sentir velocidad y tensión que finalmente derivan en el accidente trágico que acaba con la vida de Lawrence. Tras su funeral y entrevistas a las varias personalidades que acuden se intenta resolver una pregunta: ¿Quién fue Lawrence? David Lean sabe que es mejor mostrarlo en imágenes que con palabras así que no duda en trasladar la acción mediante un flashback a Arabia. Durante las prácticamente cuatro horas de película que nos quedan, viviremos las aventuras y conflictos que permitirán la forja de uno de los héroes más grandes de la historia del cine. El espectador no tarda en darse cuenta de a la primicia a la que está asistiendo. Por primea vez en España se proyecta la espectacular restauración en DCP del film. Una restauración de altísima calidad capaz de captar cada detalle, cada atmosfera, cada uno de los magníficos y preciosos paisajes desérticos que David Lean consiguió retener en su cámara. Y todo ello acompañado de una banda sonora (también restaurada) espectacular, que hace retumbar la sala. La calidad inerte en la propia película junto a la calidad audiovisual y la proyección en una enorme pantalla, hace que los 222 minutos de película pasen en un abrir y cerrar de ojos. Phenomena Lawrence de Arabia Tras un pequeño intermedio aprovechado por los que aún no han cenado y también por aquellos impacientes que no pueden esperar a comentar la calidad de la experiencia, la sesión se reanuda. Los espectadores asisten al último tramo del relato, en el progresivo declive de Lawrence. Finalmente, a las doce y media de la noche el proyector deja de funcionar y los espectadores, saciados ya de sus ganas de cine culminan la velada con otro aplauso. Definir la experiencia de Phenomena resulta imposible, es algo que hay que vivir, que merece la pena disfrutar. No solamente reaviva el espíritu cinéfilo sino que crea una necesidad de más cine y de contar los días que nos quedan para que Phenomena nos vuelva a regalar otra experiencia cinematográfica inigualable. NO TE PIERDAS LA PRÓXIMA PROYECCIÓN DE LAWRENCE DE ARABIA   MADRID · Jueves 29 mayo 2014 · Cine Callao · 20:30h.