¿Para qué sirve un oso? ¿Y esta película?

Hace un tiempo os hablamos de forma optimista de ¿Para qué sirve un oso? La verdad es que suelo pecar de ingenuo con el cine español, por más chascos que me llevo siempre le doy una oportunidad a las nuevas propuestas que nos trae el cine patrio aunque no siempre obtengo una buena recompensa, pero ese es otro tema.

Hay poco que se pueda decir de la película, así que no me voy a extender demasiado. La película es lo que aparenta ser, ni más ni menos que eso. Una comedieta barata, de consumo fácil para uno de esos días donde no tienes nada más que ver. No destaca en absolutamente nada ya que la historia que nos cuenta la hemos visto cientos de veces. No sorprende, pero es que tampoco lo pretende.

Algo destacable es la interpretación de Javier Cámara, que no defrauda. Uno de los mejores actores que ha dado este país y que, desgraciadamente, está bastante desaprovechado. Quizás porque en España no se escriban películas a su nivel, pero tengo claro que si este señor hubiera nacido en Estados Unidos tendría más de un premio bien merecido.

Por el contrario, el otro protagonista, Gonzalo de Castro, no destaca demasiado, aunque esto no es nada nuevo. Al contrario que Javier Cámara, Gonzalo bajo mi punto de vista, se lo tiene muy creído y no precisamente de forma merecida. Este hombre es un actor mediocre pese a lo que él se piense.

Los secundarios son completamente olvidables, incluida Emma Suárez, y no aportan demasiado a la trama que ya de por si es simple y plana.

Pese a todo esto que os comento os vuelvo a decir que la película se deja ver, una hora y media ligerita, con alguna que otra risa y sonrisa pero realmente prescindible. Una prueba más de lo que comentaba el otro día mi compañero en la crítica de Bad Teacher, ¿cual fue la última buena comedia que se ha estrenado?