Nocturna Film Fest: FELIZ DÍA DE TU MUERTE, Bill Murray es ahora una universitaria

Parece que todo está ya inventado y si hablamos del terror mucho más. El subgénero del slasher que en los años noventa renació con la saga Scream parecía haberse quedado un poco estancado sacando últimamente alguna muestra que ya ha pasado desapercibida. Con Feliz día de tu muerte recuperamos parte de su magia y su clasicismo tomando como base también un film cómico de culto que hizo popular el día de la marmota.

Feliz día de tu muerte

El corresponsal de noticias meteorológicas es ahora una estudiante universitaria que va a vivir la pesadilla más terrible a la que se haya enfrentado nunca ¡no, los chicos escondidos detrás de los muros no cuentan! Tree vivirá el día de su cumpleaños en plan bucle temporal una y otra vez acabando siempre con una muerte a cual mas violenta a manos de un enmascarado con un solo diente gigante ¡cuando la veáis sabréis el porqué! Todo lo que parecía casual e inesperado con el tiempo repetido se convierte en aburrido. La chica, será una Angela Lansbury que tendrá que descubrir a su verdugo antes de que finalice el día o la muerte venga a buscarla, incluso en forma de accidente. La lista de sospechosos en la Universidad es enorme, algunos con muchos puntos adquiridos, otros ganados en los últimos días y otros ni siquiera se contemplan o se conocen. En esta película los detalles son la clave, aquellas cosas que pasan desapercibidas o las que no prestamos atención pueden ser la pista que hagan que la joven encuentre a su asesino o asesinos. Como en el caso de Atrapado en el tiempo en Feliz día de tu muerte el amor también está presente pero se toca de manera más light tal y como corresponde a las edades que manejamos. Al final no solo la joven debe conseguir cambiar su futuro y descubrir un mañana que parece muy lejano sino también conocerse a si misma, valorar a los demás y en definitiva tratar mejor a los que le rodean que antes pasaban totalmente desapercibidos, como la compañera de hermandad que escucha música en sus cascos. Gracias a eso podrá al fin encajar todas las piezas del puzzle y saber quien está interesado en dejar que respire para siempre.

 

Como toda buena peli slasher, en Feliz día de tu muerte contamos con un psicópata que desea vengarse de la prota por todos los medios. No la tortura pero juega con su víctima llevándola a sitios alejados del mundanal ruido donde puede asesinarla sin que haya testigos y si los hay también caen bajo el filo de su cuchillo u otra arma, mortal de necesidad. Son constantes las carreras por pasillos despejados de hospitales, las caídas desde altas ventanas o los atropellos furiosos a lo Mad Max. El sexo, las drogas y alcohol siempre salen a colación para indicar una debilidad frente al adversario y también como mensaje de poca responsabilidad. Los insultos, frases malsonantes y chistes escatológicos no pueden fallar en este tipo de films que aunque entretienen nunca son recordados por su originalidad, como en este caso. Los muertos pueden levantarse para dar el último susto a la parroquia o para dar continuidad a la posible saga con una segunda parte ¿habrá novedad en la oficina?

Feliz día de tu muerte

Nada de violines para las escenas con el padre de la niña que desea reconciliarse, el rap y la música electrónica a gran volumen casi destrozan nuestros tímpanos en las fiestas desmadradas que siempre aconsejan andarse con cuidado o sirven para anunciar que todo sigue igual. Ya no está Cher para despertarnos sino el artista más cañero que nos recuerda que hoy es nuestro cumpleaños y también el primer día del resto de nuestra vida, tal y como reza la pegatina de la puerta de Carter. Hay que celebrarlo como se merece, un cupcake de regalo que no engorda o si lo hace nos importa más bien poco. El déjà vu de Christopher Landon se deja querer pero no es tan dulce como yo esperaba. La vela se ha apagado pero el deseo no se ha cumplido.