Muestra Sy-Fy Día 1: ‘Capitana Marvel’, ‘Elizabeth Harvest’, ‘Upgrade’ y más…

Nunca habéis estado en una proyección de cine como las de la Muestra Syfy, un lugar en el que la gente pidiendo silencio es contestada con burlas e improperios (“¡A la sala 2!”), en la que la aparición de la luna se aplaude y cualquier personaje puede causar una broma recurrente por su mero nombre (y sí, te miro a ti, Todd Acosta). Así, una vez más entre risas, dulces, gritos, aplausos y ovaciones ha empezado en Madrid la edición número 16 de una de las citas cinéfilas con el público más fiel de todo el país.

Este año el cartel mezcla grandes cabezas de cartel (Escape Room, Capitana Marvel, One Cut of the Dead) con otros grandes desconocidos dispuestos a dar la campanada o, al menos, sacar una carcajada a un público deseoso de ver chistes donde no los hay (en ocasiones, para qué negarlo, de forma frustrante e histriónica). La magia del Syfy también era eso. La speaker de la función, claro, la inefable Leticia Dolera, que tras un año repleto de polémicas embarazosas (ejem) subió al escenario de la Muestra Del Amor dispuesta a repartir buen rollo y tuitear por primera vez en tres meses. Y el público se rindió a ella. 

Porque fuera de las puertas del Palacio de la Prensa madrileño ella es Leticia Dolera, pero de puertas para adentro es Leti. Nuestra Leti.

‘Capitana Marvel’ (*** y ½)

Es fácil despachar Capitana Marvel diciendo que es una película más de orígenes superheroicos con la fórmula Marvel y sanseacabó, pero los Verdaderos Creyentes se habrán dado cuenta de que esto no es un Iron Man o un Doctor Extraño más: los directores –más acertados en las escenas de diálogo que en las de acción, que son un batiburrillo que no siempre tiene demasiado sentido- han optado por crear un puzzle para el espectador que solo se va resolviendo a medida que Vers va tomando conciencia de quién es realmente.

capitana marvel

Y este puzzle hace que la curiosidad no se vaya en ningún momento, pero además añade un giro especialmente flagrante para los más puristas (que, personalmente, como fan marvelita declarado, amé) y la gran revelación de Goose, el gato –o, bueno, flerken- más diabólicamente bonito de toda la galaxia. Risas, acción, referencias a los 90, un Samuel L. Jackson perfectamente rejuvenecido, una cartela inicial que ya causa aplausos en el público y un personaje que convence aún pudiendo haber tenido una mejor carta de presentación. Se queda en el nivel medio-alto de Marvel, que no es poca cosa.

Ah, sí: podéis leer lo que contó mi cenutrio amigo (y ávido colaborador de Cine en Serio) Juanki aquí. 

‘Elizabeth Harvest’ (**)

Al fin te has casado con el amor de tu vida, una persona mayor que tú pero que te ofrece todo lo que siempre has querido: una casa enorme, todas las comodidades, sexo en cada lugar de la casa (esto es muy importante para sacar a la protagonista desnuda cada dos por tres)… Y solo te prohíbe entrar en una de las habitaciones. No, no es la habitación roja del dolor, sino una sorpresa que en un primer momento funciona muy bien (en el primer acto, cuando el filme está despegando y acierta en casi todos sus acordes) pero se desinfla tan rápidamente como el hype de Amazon por Woody Allen.

Y es que Elizabeth Harvest cuenta con que repetir las cosas veinte veces al espectador es un símbolo inequívoco de calidad. Que si la protagonista primero lo ve, luego se lo cuentan, luego lo sueña, luego lo lee, luego lo cuenta ella, luego vuelve a verlo y luego tiene un flashback, el respetable lo tendrá totalmente claro. Creedme: la sorpresa no es tan grande como para necesitar tantas explicaciones. Al final, tanta escena repetitiva es una excusa para meter un giro de guión que podría haber funcionado si el público, exhausto y deseando que esta tortura termine, siguiera prestando atención. Un ritmo mortecino asesina la película, que no se salva ni con sus tintes feministas ni con unas actuaciones moderadamente agradables de ver. Por otro lado, está dirigida por el guionista de Gothika, tampoco le pidamos peras al olmo.

‘Upgrade’ (*** 1/2)

Se habla mucho del monopolio de Disney en el mundo del cine, pero quizá convenga echar un ojo a los amigos de Blumhouse, que lanzaron su primer filme en 2006 y doce años después ya estrenaron 14 películas, la mayoría de terror y sin pasar filtros de ningún tipo. Así salen bodrios como Verdad o reto o maravillas como la saga ‘Feliz día de tu muerteo Cam, claro. Eso sí: si el monopolio del terror de Blumhouse es el precio a pagar por tener películas tan divertidas y originales como ‘Upgrade’, yo compro.

Upgrade

Upgrade es un episodio de Black mirror de hora y media con un protagonista parapléjico al que le instalan un chip en el cerebro que le permite moverse… hasta que empieza a tomar control de su cuerpo. A partir de aquí, y a pesar de lo fácil que es predecir los pasos de la película, nos esperan unas peleas desquiciantemente divertidas y dirigidas de forma muy original, una historia que no da puntada sin hilo y unas escenas de acción que van un paso más allá de lo cumplidor para tratar de introducir novedades en las mismas. Probablemente el día de mañana no me acuerde de que existe ‘Upgrade’, pero de la misma manera que no me acordaré del bol de fresas con nata de la merienda: ambrosía para un ratito. 

‘El año de la plaga’ (* ½)

Todos tenemos un amigo con el que nos da pereza quedar.El año de la plaga es ese amigo en versión película. Se cree muy divertida, pero también muy dramática y existencial. Además parece convencida de que sus referencias gustarán al público más cinéfilo, y los giros serán admirados por los sufridos espectadores. Y, sin embargo, todo se queda en un remake confeso y mal ejecutado de La invasión de los ultracuerposcon protagonista insufrible a la cabeza, tan mal escrito que siempre tiene una referencia a una película en la boca, incluso cuando no viene a cuento de nada.

“Es que tuve una cita que era como Sissy Spacek… Carrie, Carri-e, la de la película, bueno, dejadlo”, dice en un momento, pretendiendo que absolutamente nadie más que él haya oído hablar de Brian de Palma o Stephen King, dos novatos underground. Por suerte, conoce a la horma de su zapato, una chica que en un momento dado afirma que entiende una situación porque es “como Grace”. Ante la duda, resuelve el misterio: “como Grace, la de Los Otros, que no abría una puerta sin cerrar la otra”. El año de la plaga deja la sensación de quedar con ese amigo que acaba de empezar a ver cine y no tiene otra que darte la turra con referencias constantes. Ah, sí: el guión es más plano que una mesa del IKEA, los actores exageran continuamente, la dirección parece de primero de Comunicación Audiovisual y el efecto de la voz en off contándonos el principio de la película (y no volviendo a aparecer) huele a muerto. Al final, la película termina abruptamente sin que nadie deje claro absolutamente nada de lo que ocurre en ese universo, tras varias escenas francamente confusas. Un desastre. 

En la sala 1 se vio Gintama, que, visto lo visto, seguro que tenía más gracia.