Microcríticas: Sin Frenos

Estos americanos son la monda. Son capaces de hacerte una peli sobre mensajeros en bicicleta. Obviamente lo mínimo que puedes hacer es situarla en Nueva York para que luzca bien. Y luce. Pero la gracia se acaba a la media hora porque David Koepp no tiene los huevos de hacer El Diablo sobre Ruedas y se queda en una chorradita para pasar la tarde.