Manolo Munguía: “en H0us3 hemos hecho todo aquello que te dicen en las escuelas de cine que no hay que hacer nunca”

ADVERTENCIA: Este artículo contiene SPOILERS sobre la película H0us3, a la par que varias descripciones casuales de la apabullante belleza de su director, Manolo Munguía. La película H0us3 de Manolo Munguía se puede ver en la plataforma Planet Horror por si queréis echarle un vistazo antes de leer la entrevista.

Después de acudir al pase de prensa de su ópera prima, tuve la oportunidad de entrevistar a Manolo Munguía. Reconozco, eso sí, que lo último que esperaba era encontrarme ante un señor tan bien plantado. Tan atractivo. Tan simpático. Su película está plagada de referencias informáticas que no parecen haber sido escritas por alguien tan guapo. Ese guión evoca más bien a un tipo calvo, gordo y con una frondosa barba repleta de migas de Doritos. ¿Quizá estaba proyectándome a mí mismo? Nunca lo sabremos. 

En cualquier caso, al sentarme enfrente de él me sentí muy pequeño: desearía haberme duchado seis veces antes y, sobre todo, haber vestido mejor. No recuerdo qué llevaba puesto exactamente, pero él lucía una americana que le sentaba como un guante mientras que yo seguramente acudí a la cita con una triste camiseta de manga corta y referencia forzada a la cultura pop. Qué asco me di. Esperaba encontrarme al malo de Toy Story 2 y sin embargo estaba delante del Christian Grey de la cinematografía española.

La entrevista ha sido condensada para mayor comprensión y disfrute del lector.

JUANKI: La primera es obvia: ¿qué crees que hay en los Insurance Files?

MANOLO MUNGUÍA: Ahora mismo todo el que está detrás de esta pregunta se sitúa entre los dos extremos que salen en la película: hay quienes piensan que sólo es basura, un mismo archivo repetido varias veces para generar volumen, y los que creen que hay cosas de Keneddy y los aliens. ¿Mi opinión personal? Yo creo que sí hay secretos, pero no tan bestias. Algo a caballo entre las dos opciones. Habrá secretos bastante críticos, pero sospecho que serán un poco menos visuales. Menos aliens y más crímenes de guerra.

J: La segunda también es obvia, ¿para cuándo la secuela?

MM: Depende mucho, y ésta es la respuesta más honesta que puedo dar, del resultado de ésta. Aquí lo hemos apostado todo, con nuestra propia productora, hemos invertido todos nuestros ahorros personales. Todo aquello que te dicen en las escuelas de cine que no hay que hacer nunca, lo hemos hecho.

J: Sí que iba a preguntar quién se había atrevido a financiar algo así.

MM: Financiación propia. Estamos hipotecados hasta el cuello. Esto es así. Por suerte, también es verdad que aún tenemos la cabeza fuera del agua. Seguimos vivos.

J: Podéis comer caliente.

MM: Y pagar la hipoteca. Pero sí, es una financiación propia con todo lo que ello conlleva.

J: Entiendo entonces que este proyecto surge fruto del cariño.

MM: Y del amor al arte. Surgió una historia, un guión y a través de ahí conseguimos montar todo esto con los actores que están en la película.

J: Otra pregunta, quizá estúpida pero también obvia: ¿para cuándo un escape room de H0us3? He visto que colaborasteis con Horror Box y que está Cristina Raya interpretando a un personaje, ¿qué ha pasado aquí? Este proyecto transmedia, ¿cuándo se va a gestar?

MM: Es una película muy coral, así que nos han hecho muchas veces la pregunta de si se va a desarrollar como obra de teatro porque sería bastante fácil hacerlo. Lo de sacar un escape room no nos lo habían preguntado nunca. Es curioso, porque uno de los finales que contemplábamos era que los protagonistas explicasen que todo se trataba de un juego para preparar un escape room.

J: Sí, sí. Algo veía yo ahí. Negocio hay. Sobre todo con el uso de la realidad aumentada que se da en la cinta.

MM: Es que ya existen cosas así, ¿eh? Te invito a que busques en Youtube las últimas aplicaciones de realidad aumentada. Hay algunas en las que apuntas con la cámara a una puerta y desde la app se convierte en un portal que si lo abres te lleva a un campo de fútbol en el que puedes entrar. A ese nivel estamos ya, es impresionante.

J: ¿Crees que la gente se acuerda de lo de Wikileaks?

MM: (Risas) Yo creo que sí. Incluso ahora que pescaron recientemente a Julian Assange en la embajada la cosa ganó un poco más de notoriedad. Al final nosotros usamos eso como resorte, así que también teníamos la inquietud de qué pasaría si se abrieran esos archivos antes del estreno. Porque claro, nos descuajeringaría un poco el eje de nuestra historia. 

Este ’dead man switch’ no es ficción. Si mañana lo matan, la password sale. Si la password sale, se revela lo que hay dentro. Y a no ser que resulte que hay de verdad una aplicación de realidad aumentada…

H0us3 de Manolo Munguía

J: Os habríais pegado un tiro.

MM: Nos romperían un poco el resorte. 

J: ¿Cómo os atrevisteis a hacer un guión de algo tan pegado a la actualidad? Con los riesgos de que la realidad os acabase golpeando en la cara.

MM: Sabíamos de antemano que ésta sería una película que caducará. Las nuevas tecnologías de hoy estarán atrasadísimas dentro de diez años. Pero yo a veces veo películas antiguas, tipo Juegos de Guerra, en las que Matthew Broderick hackea las notas del colegio a través de un módem, y me parecen muy tiernas. A mí me siguen gustando. Han caducado enormemente, pero me siguen atrayendo.

J: De todos modos, a H0us3 aún le queda. Al ser tan actual…

MM: Es muy fresquita.

J: Malo será que no tenga cinco o seis años más de vigencia por delante.

MM: Claro. Estamos aún en la cresta de la ola.

J: ¿Cuáles han sido tus influencias?

MM: Creo que son muy claras. Más de un espectador nos las ha adivinado.

J: ¡Ah! ¿Puedo jugar?

MM: Por favor.

J: Coherence.

MM: Evidente. Bien. Ahora tienes que decir dos más.

J: ¿Black Mirror?

MM: Bueno, te la acepto. Una tercera.

H0us3 de Manolo Munguía

J: Ahí ya me has roto.

MM: The Invitation. ¿La has visto?

J: Coño, pues sí. Además tenéis una escena idéntica, en la que un personaje le pregunta a otro si puede venirse un momento a hablar a solas. El espectador ya da por hecho inmediatamente que lo va a matar. Y al final no.

MM: Exacto. Queríamos jugar un poco con eso. No queríamos ser otra película de jovencitos en una casa en la que al final acaban todos muertos. Queríamos ser más realistas. Que el espectador piense que la cosa va a ir por ahí, pero luego tirar por un camino distinto.

J: De hecho, está bien que no muera nadie. Para variar.

MM: Tengo que confesar que en el primer borrador de guión morían todos. 

J: Vaya, hombre.

MM: Pero al final la historia fue por otro lado.

J: ¿Y qué te llevó a rodarla? ¿Cómo te despiertas un día y dices: «Necesito que la gente vea mi obra, el cine no está completo sin esta película»?

MM: (Risas) No, no. Soy mucho más humilde. Fue más bien al revés. Rodar una película era un sueño que yo siempre había tenido. Estudié aquí, en Barcelona, con un par de amigos montamos una productora pequeñita e hicimos varios cortometrajes. Hubo un momento de mi vida en el que dije: «Vale, se acabaron los cortos, vamos a por el largo».

Era una locura absoluta pero, al igual que el personaje de David, me hice los cálculos y vi que podíamos. De forma muy limitada, con una historia muy independiente, pero se podía hacer. Pesó más la intención de sacar adelante un sueño para mí mismo que la de hacerle un regalo a la historia del cine.

J: Batería de preguntas tontas para terminar: ¿cuántas veces has jugado a adivinar las contraseñas de tus amigos?

MM: (Risas) En la universidad alguna vez, sí.

J: Asumo que eres de esas personas que tienen puesta una pegatina en la webcam. ¿Me equivoco?

MM: (Risas) No te creas. En realidad, no tengo ni webcam en el portátil. Y en el de mesa, cuando no la uso la desenchufo y la guardo en un cajón.

J: Mejor todavía. 

MM: Si no hay cámara, no hay peligro.

J: Por último: ¿el chófer era tu padre? Lo he visto en los créditos y me ha llamado la atención.

MM: ¡Era mi tío! Al ser una película independiente y con tan poquito presupuesto…

Ya la rodamos en Cantabria precisamente porque soy de Santander y allí tengo mis raíces, tanto de familia como de amigos. Para ahorrar costes he tirado —y abusado— de amigos y familia. Sin miramientos, pero sabiendo que les sentaba bien. Cuando los actores volaron a Santander organicé cuatro coches: uno era mi tío, otro era mi prima, etc… Les dije: «cogéis a cuatro actores y los subís en coche». Luego a cambio los invité a comer y ya está. Todo así.

De hecho el catering también lo solucionamos de esta forma: mi tío conocía al dueño del restaurante que estaba más cerca del sitio donde rodábamos. El menú del día costaba 8€. Mi tío le dijo: «si te traigo a 20 personas durante 18 días, ¿nos los dejas a 6€?». Perfecto. ¿Con eso qué conseguíamos? Todos los actores comían caliente, a la hora, a mesa puesta. Bajaban al restaurante una hora clavada, no perdíamos más tiempo. Bien organizado y tal. Y mucho más barato. 

Al final hay que buscar siempre formas de ahorrar costes. Por eso el chófer era mi tío y las ayudantes de producción mi tía y mi prima. Los papeles principales sí que tenían que ser actores de verdad, porque cargan la película a sus espaldas, pero con los ’best boys’ no había problema.

Manolo Munguía, director de H0us3

J: Pues nada, eso sería todo. Un placer enorme y mucha suerte con la película. 

MM: ¡Muchas gracias! Toma, te dejo mi tarjeta…

J: ¡Perfecto! Así te paso la entrevista. Y la crítica, que también la escribo yo. Aunque no voy a poder decir nada malo, porque ya te conozco y me has caído bien. Ahora ya es oficialmente la mejor película que he visto en mi vida.

MM: No, hombre, no.

La película H0us3 de Manolo Munguía se puede ver en la plataforma Planet Horror.