Los listos y los tontos

Es este un fenómeno que se da en todas las artes. Me explico. Los listos que critican no solo a las obras sino a aquellos que aman esas obras y que las aman porque son tontos y se han dejado engañar vilmente. Viene a ser un poco el eterno debate de lo contra lo culto llevado al cine. Como cuando aquel grupo musical que tanto te gustaba en sus inicios y conocíais cuatro gatos da un salto de popularidad y empieza a llenar estadios. Que no que tú no te puedes alinear con la masa ignorante. Que lo que allí ha pasado es que el grupo se ha vendido al mejor postor y a ti no te la dan con queso.

En el cine este fenómeno es un poco diferente. Aquí los listos salen de debajo de las piedras y de repente descubres que muchos de ellos son catedráticos de la obra de Arthur Conan Doyle y grandes conocedores del . ¿Veis más o menos donde quiero llegar? 

A los listos no les gusta la nueva de Sherlock Holmes porque es un sacrilegio a los libros originales y como las masas no conocen realmente al personaje de Conan Doyle se dejan engañar. En un momento dado hasta los comprendo porque la verdad es que las películas de podrían haber llamado a sus personajes de cualquier otra forma y tampoco habría habido mucha diferencia.

Pero es que a los listos tampoco les gusta porque ellos han mamado el cine mudo, lo han esnifado e incluso creo que se lo han inyectado en vena. Y de repente empiezan a florecer cinéfilos que dicen que ellos no se dejan timar por los supuestos homenajes perpetrados por el infame Hazanavicius. Tuve la suerte de ver The Artist en noviembre en el Festival de Cine de antes de que empezase la fiebre que un par de meses más tarde la llevaría a ser una de las películas más aclamadas del año. Ya en ese momento unos amigos me comentaron que empezaban a surgir voces críticas que decían que la película no era para tanto. Oye, muy respetable es que la gente critique. Yo mismo lo estoy haciendo ahora mismo y aceptaré que me critiquéis en los comentarios. El caso es que ese mismo día había visto The Turin Horse de Bela Tarr, una obra densa, profunda y tremendamente existencialista con la que muchos habían eyaculado para dentro. Ya manifesté mi opinión en su momento y me sigo reafirmando en lo que dije.

Respeto mucho a quien no le guste o las nuevas Sherlock Holmes. Sólo pido que me respeten a mi por decir que me gustan y que no me gustan la pelis de Bela Tarr. Yo daré mis razones para justificar por qué me gustan, ellos darán sus razones para decir por qué no le gustan y aquí todos tan contentos. Pero que no me llamen tonto, que no me digan que me he dejado engañar y que mi criterio vale menos que el de ellos. Que no me miren por encima del hombro porque si no vamos por mal camino.

4 comments
    1. Es imposible que The Artist se hubiese hecho en los años 30. Ni temática ni formalmente. En esa época nunca se habría hecho una película que fuese una reflexión sobre el cine porque no había la suficiente distancia. Formalmente pasa tres cuartos de lo mismo. La puesta en escena y el montaje son netamente actuales. Por ello creo que hubiese sido una película imposible en los 30.

  1. The Artist: Peliculón, no se por que no hacen mas peliculas así en vez de tanto crepusculo y demás tonterías. Ahora saca Adam Sadler una película en la que sale Torrente, ¡TORERNTE! no Santigo Segura…

Deja un comentario

You May Also Like

El día del espectador: Matrix (1999)

No recuerdo si era el año 2000, pero le rondaría. Acabábamos de pasar una catástrofe mundial donde los ordenadores doblegarían a las personas y nos sentíamos los reyes del mundo,…
Ver entrada

Especial Nicolas Winding Refn: PUSHER II: CON LAS MANOS ENSANGRENTADAS (2004)

Tras su debut con Pusher: Un paseo por el abismo: Winding Refn se embarcó en dos proyectos tan personales y arriesgados que llevaron a su productora, Jang Go Star, a la…
Ver entrada

Las treinta y una películas de 2016

Un año más hemos pedido a nuestros colaboradores que nos destaquen lo mejor visto en este 2016. Como los criterios de distribución en España son tan esquizofrénicos como nuestra presencia…
Ver entrada