Los amantes pasajeros, chistes de mariquitas entre cuatro paredes

Cuando vi el primer trailer de Los amantes pasajeros sentí un tremendo escalofrío por mi cuerpo. Todo apuntaba a que la película iba a ser un truño de los gordos. Al ver el segundo trailer la cosa ya no me parecía tan exagerada pero seguía sin tenerla todas conmigo.

Aún así me decidí a pagar la entrada, como hago religiosamente con las películas de este director, e intentar disfrutar sin ideas preconcebidas (difícil tarea). Y tengo que reconocer que el resultado final no era tan malo como podría parecer en un principio.

Pedro Almodóvar se embarca en una aventura algo difícil, mantener al espectador entretenido contando con unos pocos personajes encerrados entre cuatro paredes (un avión). Esto que a priori no parece gran cosa hay que reconocer que requiere un buen trabajo de guión y de cámara para que el espectador no se duerma.

Los amantes pasajeros

Aún así Almodóvar recurre a algunos trucos algo sucios. Por ejemplo para centrarse en la trama de los turistas de la clase preferente duerme al resto con relajantes musculares. Se quita así de en medio el tener que explicarnos porqué se centra en la trama preferente de una manera algo ruin.

Por otro lado hace una excepción y sale del avión para contarnos la historia detrás del personaje de Willy Toledo con una trama que, sinceramente, no aporta nada a la película y nos mete con calzador a Paz Vega y a Blanca Suárez. Imagino que quizás esta minihistoria la desarrollará como corto en el DVD o algo así, sino no se explica esto en mitad de la película.

Por lo demás estamos ante la clásica comedia de Pedro Almodóvar donde priman los chistes de mariquitas, el groserismo porque sí y el humor chabacano. Esto no es estrictamente malo, ni mucho menos y en este caso creo que funciona bien, te ríes con las coñas y poco más, que es lo que creo que pretende el director en este caso.

Las actuaciones están a la altura de la trama, señalando especialmente a Carlos Areces y por poner pegas decir que sin duda sobran los personajes de Willy Toledo y Miguel Ángel Silvestre.

Y no hay mucho más que decir de una película así, se disfruta y se olvida al rato, sin más.

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