Las claves del cine de Alfred Hitchcock

Sir Alfred Hitchcock falleció hace exactamente 40 años. Hoy, 29 de abril, celebramos la obra del que fue el maestro del suspense, que firmó 53 películas, varios cortometrajes e incluso un buen número de episodios de la serie que él mismo presentaba. Considerado uno de los indiscutibles grandes directores de la historia de la cinematografía, el libro de entrevistas que protagonizó junto al cineasta francés François Truffaut, “El cine según Hitchcock”, ha sido estudiado por generaciones de aspirantes a directores y aún hoy sigue vigente como uno de los mejores escritos sobre cine.

Las claves del cine de Alfred Hitchcock

Probablemente todo el mundo haya visto, al menos, una de las películas dirigidas por Hitchcock, cuya obra podemos dividir en dos etapas: un primer periodo británico, cuando comenzó en el Séptimo Arte y dirigió sus primeras obras completamente hitchcoknianas, y un segundo periodo, cuando emigró a Hollywood y se convirtió en todo un maestro, dirigiendo la mayor parte de sus obras maestras en esta etapa.

Aprovechando el aniversario del fallecimiento del gran director británico, analizamos las claves principales de su cine:

El falso culpable

Aunque a menudo se menosprecia la primera etapa británica del director, la realidad es que dirigió sus primeras obras hitchcoknianas en sus primeros años. El enemigo de las rubias (The Lodger: A Story of the London Fog, 1927) es considerada la primera película que muestra las claves del cine del director; un hombre inocente es acusado injustamente de ser un asesino en serie que está atemorizando a la ciudad.

El enemigo de las rubias (The Lodger: A Story of the London Fog, 1927) Alfred Hitchcock
El enemigo de las rubias (The Lodger: A Story of the London Fog, 1927)

La figura del falso culpable volvería a repetirse en la obra de Hitchcock en numerosas ocasiones. 39 escalones (The 39 Steps, 1935), Recuerda (Spellbound, 1945), Extraños en un tren (Strangers on a train, 1951), Crimen perfecto (Dial M for Muder, 1954), El falso culpable (The Wrong Man, 1956) y Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959) son tan solo algunos de los títulos de la larga lista de films del cineasta que tienen como protagonista a un inocente acusado de un crimen que no ha cometido.

Voyerismo

El voyerismo, expresión que viene del francés y hace referencia al “mirón” que observa en secreto a las personas de su alrededor, es otra de las constantes del maestro del suspense. Aunque podemos observar este voyerismo en diferentes películas como Psicosis (Psycho, 1969) o Vértigo (Vertigo, 1958), sin duda la obra que más pone en relevancia este aspecto es La ventana indiscreta (Rear Window, 1954).

La ventana indiscreta (Rear Window, 1954) Alfred Hitchcock
La ventana indiscreta (Rear Window, 1954)

Bien conocida será por todos esa imagen de James Stewart sujetando el teleobjetivo de su cámara para mirar a sus vecinos, con la excusa de no poder salir de casa por tener una pierna escayolada. Finalmente, Stewart será testigo de lo que parece ser un asesinato en la casa de uno de sus vecinos, por lo que ese voyerismo se vera intensificado y no podrá despegarse de la ventana.

El voyerismo está sin duda relacionado con la esencia de la persona que era Alfred Hitchcock, que como él mismo dijo en alguna ocasión siempre había preferido observar a la gente de su alrededor en lugar de participar en la vida.

Objetos fetiche

El fetichismo por ciertos objetos se ha repetido en diversas películas del director. Uno de estos objetos que más veces han aparecido son las esposas, especialmente al comienzo de su carrera, donde simbolizaban esa necesidad de libertad de sus protagonistas. El enemigo de las rubias, Los 39 escalones y Sabotaje (Saboteur, 1942) son los principales títulos en los que las esposas acompañan a sus personajes durante gran parte de sus desventuras, todos ellos siendo esos falsos culpables que comentábamos al principio y que, por tanto, deben romper las esposas para probar su inocencia.

Alarma en el expreso (The Lady Vanishes, 1938) Alfred Hitchcock
Alarma en el expreso (The Lady Vanishes, 1938)

Los trenes también han tenido gran importancia en el cine del autor. Películas como Alarma en el expreso (The Lady Vanishes, 1938) o Extraños en un tren son inconcebibles sin esos trenes que son testigos de desapariciones misteriosas o peticiones de asesinatos compartidos. No obstante, obras como La sombra de una duda (Shadow of a doubt, 1943) o Recuerda también tienen escenas relevantes que transcurren dentro de un tren.

Otro de los objetos fetiche más reconocidos de la obra de Hitchcock son las llaves. En el cine del director británico las llaves no se limitan a abrir o cerrar puertas, sino que añaden un componente de suspense que demuestra que incluso los objetos más cotidianos y pequeños pueden ser clave. Especialmente en Encadenados (Notorious, 1946) y en Crimen perfecto, las llaves juegan con la tensión y parecen ser incluso un personaje más.

Las cuerdas, ya sean en forma de soga o de corbata, han demostrado ser un arma letal en La Soga (Rope, 1948) y Frenesí (Frenzy, 1972), y son otros de los objetos que han sido indispensables para sus respectivas películas, no solo por haber colaborado en el asesinato de sus víctimas, sino por la forma en la que Hitchcock las mostraba en la pantalla.

Una imagen vale más que mil palabras

La carrera de Hitchcock ha estado ligada a un sinfín de avances técnicos y visuales. Él mismo se lamentaba con la llegada del cine sonoro, porque aseguraba que el cine mudo era la forma más pura del cine. A raíz de ahí, consideraba que se había llevado el teatro a la pantalla, en lugar de desarrollar el aspecto más visual que ofrece la cinematografía. Gran seguidor de la obra de D. W. Griffith, el director británico ha pasado a la historia por crear un cine extremadamente visual en el que, aunque los personajes estuvieran manteniendo una conversación cotidiana, sus miradas y gestos, y la forma en la que la cámara se movía, indicaba otro mensaje al espectador.

La muchacha de Londres (Blackmail, 1929) Alfred Hitchcock
La muchacha de Londres (Blackmail, 1929)

En el apartado técnico, el cineasta destacó por innovar desde el comienzo de su carrera. Además de dirigir la primera película sonora británica, La muchacha de Londres (Blackmail, 1929), también creó techos de cristal para mostrar a sus posibles asesinos –El enemigo de las rubias– o diseñó bandas sonoras casi musicales a base de sonidos de pájaros –Los pájaros (The Birds, 1963)–.

El enemigo de las rubias

Alfred Hitchcock se convirtió en todo un fenómeno mediático. El éxito de sus películas, que le consolidaron como uno de los principales cineastas que han conseguido mantener el equilibrio entre el aspecto más autoral y el más comercial, le llevó incluso a tener una serie de televisión con su nombre, Alfred Hitchcock Presenta (Alfred Hitchcock Presents, 1955-1965). Todo ello hizo que su vida privada a menudo fuese discutida en los medios de comunicación, y su obsesión por las rubias no tardó en darse a conocer.

Alfred Hitchcock y Grace Kelly
Alfred Hitchcock y Grace Kelly

Habiendo sido criado en una familia católica, y tras haber crecido en un entorno fuertemente religioso, muchos análisis han asegurado que el director reflejaba en sus personajes sus deseos sexuales reprimidos, entre el que destaca su fijación por ciertas actrices rubias. Grace Kelly es probablemente el nombre de la actriz más hitchconiana, con quien trabajó en tres películas consecutivas –Crimen perfecto, La ventana indiscreta y Atrapa a un ladrón (To Catch a Thief, 1955)–, y para quien diseñó el personaje de Marnie la ladrona (Marnie, 1962), pero que finalmente no pudo realizar tras su marcha del mundo del espectáculo antes de convertirse en la princesa de Mónaco.

Otras actrices como Ingrid Bergman, Tippi Hedren o Joan Fontaine también han encarnado a esas rubias objeto del deseo y han sufrido las excentricidades del maestro del suspense, como muestra la película Hitchcock (2012) dirigida por Sacha Gervasi.

Psicoanálisis

Películas como Recuerda o Marnie la ladrona están íntimamente unidas al psicoanálisis de Sigmund Freud, cuya obra Hitchcock ha reconocido haber leído y seguido. Gregory Peck y Tippi Hedren, respectivamente, vivieron en primera persona una disyuntiva en la que se veían atormentados por hechos del pasado.

Recuerda (Spellbound, 1945)
Recuerda (Spellbound, 1945)

El propio Hitchcock presentaba su película Recuerda con el siguiente texto: “Nuestra historia trata sobre el psicoanálisis, el método por el cual la ciencia moderna trata los problemas emocionales de los sanos. El analista solo pretende hacer hablar al paciente de sus problemas ocultos, para abrir las puertas bloqueadas de su mente. Cuando los complejos perturbadores del paciente son descubiertos e interpretados, la enfermedad y la confusión desaparecen… y los males son expulsados del alma humana”. Las dos obras que citábamos, junto a otras películas del director, han sido ampliamente estudiadas en este aspecto.

Madres sobreprotectoras

Es imposible pensar en madres sobreprotectoras y que el cine del director británico no venga a la mente. Psicosis es el ejemplo más claro de esto, cuya relación madre-hijo recrea el complejo de Edipo. Otras películas, como Encadenados o Los Pájaros, también han mostrado estas madres terribles y relaciones con sus hijos más que cuestionables.

Encadenados (Notorious, 1946)
Encadenados (Notorious, 1946)

El legado de Alfred Hitchcock aún perdura hoy día. Apodado en su momento como el “maestro del suspense”, aún nadie ha conseguido arrebatarle el título. Su obra, que se mantiene atemporal, destacó por romper con lo establecido en el Hollywood clásico y atreverse a ir un paso más allá, y su figura ha dado lugar a documentales como Hitchcock/Truffaut (2015) de Kent Jones.

Películas como Vértigo, Con la muerte en los talones, Psicosis o La ventana indiscreta nunca se escapan de las listas de mejores películas de la historia del cine, y se consideran obras de gran entretenimiento y calidad artística. El cine de Hitchcock ha llegado incluso a inspirar a directores posteriores como Brian De Palma, David Fincher o Alejando Amenábar, considerados discípulos del autor británico.

Gran parte de la obra de Alfred Hitchcock puede encontrarse en Filmin.