L’Alternativa Barcelona 2018: «El silencio de otros», arma contra el olvido

Dudo que alguna vez se vuelva a repetir en mucho tiempo una ovación tan larga y sentida tras una proyección en el Alternativa como la que se llevó El silencio de otros. No es para menos, teniendo en cuenta que es uno de los documentales españoles más necesarios y de obligatoria visualización. y tras un duro trabajo de siete años de rodaje consiguen visibilizar los rostros de las víctimas del franquismo. El silencio de otros más que un debería entenderse como un arma política con la que luchar contra las injusticias vividas y arrastradas desde entonces. Como dijo la hermana de Salvador Puig Antich en el coloquio posterior al documental, hemos estado esperando durante ochenta años a que media España reconozca las barbaries que el régimen franquista realizó y continuamos esperando.

El silencio de otros

Probablemente uno de los retos más importantes al que ha tenido que enfrentarse El silencio de otros ha sido al propio montaje de la pieza. Tantos años de seguimiento de un proceso, tantas victimas y testimonios retratados producen una cantidad de metraje increíble a la que poner orden. El se agarra a un pilar para organizar todo, ese pilar es la ley de amnistía o comúnmente conocida como la ley de olvido. Una ley pactada en la transición a la democracia en la que se proponía a olvidar todos los crímenes cometidos durante el franquismo y empezar de nuevo. Obviamente las victimas no han podido olvidarlo, miles de personas continúan con sus familiares en fosas comunes o con las secuelas de las horribles torturas que padecieron. Sin embargo esta ley les dejaba impotentes y les obligaba a cargar la injusticia sobre sus espaldas. Hasta que desde Argentina se empezó a querellar los crímenes contra la humanidad cometidos. Sin embargo esto no ha hecho más que empezar y solo se han caminado unos pocos pasos hacia la justicia.

El silencio de otros es un convencional, muchas veces más cerca del reportaje que de lo creativo. Sin embargo se entiende perfectamente el tono con el que trabaja con el fin de llegar al mayor público posible. Pocos documentales son tan necesarios y obligados de ver como este. Por su contenido y por la forma en la que está ordenado. Debería verse en los cines, las escuelas y el trabajo hasta que no quedase nadie por verlo. Es la única forma con la que podremos aprender del pasado y ponerle una solución al presente.

Deja un comentario

You May Also Like

Festival de Sevilla: Aimer, boire et chanter, la última canción de Resnais

Alain Resnais fue siempre un director tremendamente libre. Además, a esta libertad, se le unía una potente imaginación, capaz de llevar a buen puerto casi cualquier idea por descabellada que…
Ver entrada

La favorita, el poder de la feromona

«Todo tiene que ver con el sexo, menos el sexo, que tiene que ver con el poder». En alguna que otra conversación, esta cita de Oscar Wilde ha surgido para…
Ver entrada

La montaña entre nosotros, frío pastelito pasado por nieve

No, La montaña entre nosotros no es Viven aunque se le parece al principio. No, estos protagonistas ni entierran a sus muertos y no se los comen. No, las extremas…
Ver entrada