La reconstrucción, tiempo de redención y esperanza

Prácticamente 10 años después del descomunal éxito que supuso la Nos sos vos, soy yo y que propició la creación del tándem artístico formado por el director y guionista y el actor , la pareja vuelve a unir fuerzas en La reconstrucción, brutal giro hacia el más áspero. Peretti interpreta a Eduardo, un solitario trabajador de una planta petrolífera que se reencuentra con un viejo amigo con el que pasará unos días en la desoladora Ushuaia, también conocida como Ciudad del fin del mundo.

La reconstrucción narra con austera precisión este reencuentro que supondrá la reconstrucción del alma herida de Eduardo, haciendo referencia al título. Poco a poco, de forma calmada, iremos descubriendo los secretos del personaje interpretado con calma por Peretti y por qué se encuentra roto. Así, Taratulo consigue imprimir un ritmo pausado a la película acorde con el carácter introvertido y templado de Eduardo, fusionando personaje y película en un todo. A ello ayuda la interpretación de Peretti, alejada de tremendismo y llena de sensibilidad y mesura en los gestos.

La reconstrucción

De todos modos, a pesar del empeño por no realizar una película dramáticamente fácil, el guión de Peretti y Taratulo adolece de cierta falta de argumentos que hacen que La reconstrucción se recree demasiado en el lento paso del tiempo, resultando a veces algo morosa. No es esto en sí una clave que desgracie la evidente calidad de La reconstrucción, pero sí puede conseguir que el espectador perezoso vea sus nervios desesperarse. Los silencios y los monosílabos llenan la acción a la que hay que prestarse con la generosidad de saber estar viendo un drama que también es un canto a la propia redención a través de la paciencia y la esperanza.

La primera incursión en el terreno del drama del duo Peretti-Taratulo se salda así con una muy interesante película que pide tiempo al espectador, que es el tiempo del paisaje de la ciudad de Tierra de Fuego y el tiempo de Eduardo, un hombre que debe viajar al fin del mundo para encontrarse a sí mismo.