La liga de la justicia de Zack Snyder, el valor del tiempo

Uno de los asuntos más bellos del cine (del arte en general) es la capacidad de los artistas de contar una y otra vez las mismas historias sin que parezcan la misma. O aunque sean la misma, contarla de forma que simule ser la primera vez que se afronta esa narración. Además, una misma historia se puede contar bien, regular y mal, y siendo la misma historia que nos parezca que es una totalmente diferente. Si nos atenemos a la anécdota argumental, esta Liga de la justicia de poco difiere de la estrenada en 2017: el ser alienígena Sttepenwolf busca tres cajas mágicas situadas en la tierra, unas cajas que una vez alineadas le permitirán destruir nuestro planeta; mientras tanto, Bruce Wayne, aka. Batman, pretende detenerlo formando una alianza iniciada con Diana, Wonder Woman, y a la que pretende añadir a Aquaman, Flash y Cyborg. Cuando ven que no es suficiente, se verán obligados a resucitar a , con el que tendrán un enfrentamiento, hasta que este entre en sus cabales. Finalmente, conseguirán detener al malvado alienígena y todos contentos con esta nueva Liga de la Justicia que velará en un con que nada de esto vuelva a ocurrir. Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol y atendiendo a este breve sinopsis podríamos decir que no hay cambios. Pero como apunta el dicho el diablo está en los detalles.

La liga de la justicia de Zack Snyder

En la Liga de la justicia de 2017 todos estos eventos se sucedían de forma apresurada, sin tiempo para procesar nada (recordemos que la cinta apenas llegaba a las dos horas de duración) y esto nos llevaba a que apenas se entendía la razón por la que la mayoría de personajes actuaban como actuaban. Las nuevas incorporaciones que no tenían película propia, Flash, Aquaman y Cyborg, no eran más que meras comparsas en el tira y afloja protagonizado por Batman y Wonder Woman, al que se le añadía un afecto romántico del murciélago hacia la mujer maravilla tremendamente cringe y una sexualización del personaje femenino marca de la casa Whedon. De este modo, las tres horas y cuarenta y cinco minutos de la Liga de la justicia de Zack Snyder sirven, en primer lugar, para ofrecer un contexto mucho más rico a todo lo que está sucediendo en la cabeza de los personajes. Es decir, lo que en 2017 era una frase “Cyborg proviene de una de las cajas madres y tiene una conexión con ella”, algo que dura lo que tardamos en mirar una notificación del móvil y que nos podemos perder a la mínima, en 2021 es desarrollado empleando los minutos necesarios para que entendamos bien el arco del personaje, verdadera brújula moral del relato,, y, de este modo, podamos empatizar con el mismo de forma que nos interese, aunque sea un poquito su drama personal.

Por esto que apunto, en el cine, la clave no siempre es la historia que se está contando sino la forma en que se elige cómo contarla. Se puede ir aprisa y corriendo, marcando las casillas que hagan una historia mínimamente comprensible, o se puede dejar a las escenas reposar de forma que no sean una mera sucesión de planos con un fin meramente funcional. En Liga de la justicia de Zack Snyder, las secuencias respiran, se toman su tiempo, los personajes meditan sus decisiones en pantalla, y de ahí su arriesgada duración. Se puede contar lo mismo en menos tiempo, sí, pero el impacto emocional, aquello que deja huella, no será nunca el mismo. Porque aquí, al contrario de Infinity War y Endgame, no tenemos más de 20 películas a nuestras espaldas que sirvan de colchón para saber de donde vienen los personajes, aquí casi todo es nuevo y desarrollar esa conexión requiere de tiempo. Snyder da a sus personajes tiempo, ese bien en apariencia tan escaso hoy día, y ya por ello su propuesta es digna de alabanza.

Otro de los puntos de vista que, de nuevo siguiendo el mismo esquema argumental, difiere la película estrenada en HBO frente a lo visto en cines está en el personaje de Bruce Wayne. En 2017, Wayne actuaba con dolor y culpa ante los acontecimientos, volviendo a presentar a un millonario taciturno y antipático siempre amargado. Sorprendentemente, ahora encontramos al mismo personaje actuando de forma luminosa y llena de fe, con toda la esperanza puesta en su equipo y enfrentándose a Alfred al que le conmina en más de una ocasión a que no desfallezca en la búsqueda del éxito. Es realmente mágico cómo simplemente cambiando la motivación de un personaje, el guía de la película, toda la narración se torna mucho más esperanzadora, borrando de un plumazo la amargura no solo del personaje sino de la cinta en su conjunto. De nuevo, la misma historia pero con un foco diferente hace que todo cambie.

La liga de la justicia de Zack Snyder

En el aspecto visual ya sabemos que Snyder es un señor con un estilo bien marcado, y aquí el empeño del formato 4:3 no hace más que darle la razón: por algún motivo, unas barras negras arriba y abajo en las series de Netflix no resultan molestas, pero si estas barras están situadas a los lados se alzan las voces dramáticas apuntando hacia una decisión caprichosa. Nada hay de gratuito en el formato elegido por Snyder, en su Liga de la justicia todo es más grande, más amplio y al igual que respira la narración, respira la imagen. El formato funciona a la perfección tanto en los planos de personajes como en las grandes batallas, quizás lo menos relevante de la película. Sin olvidar que recuperamos el tono apagado de las anteriores propuestas (El hombre de acero, Batman v. Superman) frente a la chirriante saturación de 2017.

No es esta Liga de la justicia de Zack Snyder ni muchos menos una película perfecta: como he apuntado algunos enfrentamientos siguen pecando de ser demasiado genéricos con unos superhéroes peleando con unos bichos random y en ciertos momentos pesa un poco su exceso de verborrea explicativa. Pero, aun así, aquí hay cine, hay un intento por narrar con calma y esmero; existe un apego hacia los personajes, un cariño, más allá de la historia; y esto es algo que nunca habrá en una película de laboratorio manufacturada por una inteligencia artificial desarrollada en el despacho de un departamento de marketing.

La liga de la justicia de Zack Snyder (Zack Snyder, 2021) ⭐️⭐️⭐️½

La liga de la justicia de Zack Snyder