La Jungla 2, de nuevo en el lugar equivocado

Dos años después y tras el enorme éxito de La Jungla de Cristal llegó a las pantallas de todo el mundo La Jungla 2 (Die Hard 2: Die Harder) inaugurando una nueva década. En los 90 McClane se tenía que adaptar a un mundo con faxes y en el que los terroristas de turno usaban alta tecnología para suplantar a todo el control de un aeropuerto. Pero desgraciadamente para los malos el bueno de John volvía a estar en el lugar equivocado.

La Jungla 2 seguía un esquema similar al de en cuanto a que la motivación de McClane volvía a ser salvarle la vida a su mujer y a un montón de pasajeros de aviones más. También se repetía el patrón de encerrar al protagonista en un lugar acotado: si en la primera era un rascacielos ahora tenemos todo un aeropuerto, el Dulles de Washington DC. Por repetir se repetía hasta la fecha de la primera: Navidad. Como curiosidad destacar que La Jungla 2 es la única película de la saga donde los terroristas no tienen una motivación económica sino política: rescatar al General Ramón Esperanza mientras es trasladado a Estados Unidos para ser juzgado como narcotraficante.

La jungla 2

A los mandos tenemos al entonces eficiente Renny Harlin que le dio a la película el toque de espectacularidad desmedida que se pretendía. La Jungla 2 es el mejor ejemplo de segunda parte donde todo tiene que ser más grande, más ruidoso y más explosivo. Quizás esta falta de personalidad propia fue la que lastró un poco el resultado final: el factor sorpresa ya no estaba. Mencionar que

volvió a bordar el personaje con esa mezcla de dureza, coña y fragilidad de la que hizo gala en la primera parte. Y el mundo volvía a estar en su contra, desde los policías ineptos que no sabían hacer su trabajo a una cuadrilla de mercenarios despiadados. En el plantel de los malos tenemos al recuperado por Tarantino Franco Nero como el General Esperanza y al carismático William Sadler como el implacable Coronel Stuart. Y unas cuantas sorpresas que no es plan de arruinar.

La Jungla 2 fue un éxito bestial a pesar de duplicar el presupuesto de su predecesora, ya que contó con un accidentado rodaje que llegó a extenderse por cinco aeropuertos diferentes.