La crónica francesa

La crónica francesa, los manierismos de Anderson

Aprecio mucho que Wes Anderson haya dejado de tratar de ocultar quién es: en La crónica francesa encontramos todos sus manierismos, tics, montajes, pequeños personajes, sets imposibles y colores maravillosos. La crónica francesa consta de tres historias largas, tres prólogos y un final, con un solo hilo conductor: el de la muerte del creador de la revista que da nombre a la película, que pide que después de su muerte no se vuelva a publicar ni un número más. 

La crónica francesa

El problema de La crónica francesa es que, junto con los decorados más ambiciosos y grandes de cualquier película de Wes Anderson, las historias no siempre acompañan, como buena película de antología. En la primera de las tres historias principales, Anderson nos cuenta la historia de un artista preso de por vida para preguntarse cuál es el valor real del arte y ya de paso ciscarse un poco en los que solo quieren sacar dinero de la pintura ajena. Es ágil, extraño, divertido y con personajes atrayentes, quizá el mejor de los tres mediometrajes de los que consta la cinta. La segunda historia es sobre una en la que un joven conoce el amor (y el sexo) de manos de una reputada escritora, que está menos centrada pero pese a todo tiene momentos bellos y únicos. Y luego está la tercera historia.

Cuando lo tiene todo preparado para rematar, la historia de un fabuloso chef que debe parar el secuestro de un niño lanza las expectativas al garete con una puesta en escena que ya empieza a ser repetitiva y un guion que tratando de contar una épica historia al final no queda nada claro. Pero, pese a este escollo, la película es un compendio de lo mejor y lo peor del director: tiene planos congelados en movimiento, juega con la animación y los formatos, realiza movimientos continuos, pone la cámara en lugares donde no debería estar y regala a un cast estupendo (Bill Murray, Timothee Chalamet, Frances McDormand, Adrien Brody, Benicio del Toro, Tilda Swinton…) unos papeles no tan limados por falta de tiempo como los de sus películas anteriores, pero igualmente dulces. Si te gustan los excesos de El gran hotel Budapest, creeme: no hay ningún motivo para que no disfrutes con La crónica francesa

La crónica francesa (Wes Anderson, 2021) ⭐️⭐️⭐️½

La crónica francesa

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