La cabaña en el bosque, pero que me estás contando

Cuando en el pasado festival de Sitges empecé a ver por todas partes que La cabaña en el bosque era una película que todo amante del buen cine debía ver mis alarmas saltaron. No soy una persona aficionada a seguir consejos sin embargo no podía negar que si aquello levantaba tantas pasiones por algo sería.

Cuando revisamos la ficha de la película en IMDB vemos que está escrita por el mismísimo Joss Whedon y dirigida por uno de los responsables de algunos guiones de Perdidos e incluso de la película Monstruoso. Todo pintaba demasiado bonito para ser verdad, sin embargo a veces uno se equivoca.

El sentimiento que a uno le embriaga durante la primera parte de La cabaña en el bosque es algo así como “Bueno, pero esto que es, cuando empieza la chicha”. Y de repente la chicha empieza y la pandilocura nos invade por todas partes y por un segundo nos parece estar en una fiesta en la que todos están hasta el culo de una droga genial. Y esto es bueno, claro.

No puedo detallar nada de la trama, porque entonces os jodería la experiencia que supone La cabaña en el bosque, así que lo único que podría decir es que sin duda los creadores de esta película tienen unas pelotas bien gordas y de acero, de esas de las que ya no se ven en Hollywood y siento pena que en España esta película vaya directamente a DVD y no pase por salas.

No hay mucho más que decir. Un reparto decente al servicio de la trama donde nadie destaca en particular. Memorable la escena en la que el marido de Elsa Pataky (alguien se sabe su nombre) nos deleita con un viaje en moto algo movidito.

Como reflexión final a esto simplemente diré: ojalá se hicieran más películas así.