Kingsman: El círculo de oro, la familia crece

¡Mucho divertido! es la frase que soltaría el bueno de Tapón si estuviera en la segunda parte de las aventuras del arqueólogo Indiana Jones. Y no estaría mintiendo porque Kingsman: El círculo de oro es eso elevado a la enésima potencia. Resulta extraño encontrarnos con una película de este tipo pasado el verano pero en esta ocasión así es. Han sustituido la bienal ración de James Bond por la versión mini, con los mismos ingredientes pero adaptados a las nuevas juventudes. Ni Taron Egerton es Daniel Craig ni Mark Strong se parece a cualquiera de los agentes Q que nos hayan presentado antes que apenas salían de su laboratorio de gadgets. Eso sí, hay cosas que nunca cambian como las fantasmadas e imposibles escapadas a la muerte o las vueltas que nos dan por el mundo antes de llegar finalmente a la base enemiga ubicada, como no, en Camboya, un lugar que comienza a estar de moda entre los agentes secretos ¡verdad Xander Cage!

Kingsman: El círculo de oro

De nuevo hay sobre la mesa una amenaza a la población mundial, un virus que vuelve majaretas a la especie humana y que debe ser eliminado, un malo o mala sin gato que ha maquinado un plan maligno sin gesto de mano a lo Austin Powers y toda una serie de escenas de acción al servicio de un guion nada enrevesado que como ya he dicho antes solo busca entretener a la chiquilleria. Michael Bay o Zack Snyder saldrán horrorizados después de ver Kingsman: El círculo de oro pues su abuso de la cámara lenta aquí brilla por la ausencia prefiriendo Matthew Vaughn marearnos con unos movimientos y peleas a velocidad terminal. Esa es una de las señas de identidad de esta saga, quizás una de las más importantes.

Los caballeros de la mesa redonda ya son historia, ahora lo que se lleva son sus primos lejanos de Norteamérica que han adoptado nombres de tipos de bebidas alcohólicas. En Stateman las armas son distintas y mucho más mortíferas y parecen más listos y sobrados, tienen a un presidente en su país que es un hombre incompetente e insensible que parodia a alguno que nosotros conocemos y retienen y estudian a un compañero suyo al que todos creíamos olvidado. Alguno espera ver a Channing Tatum moviendo el esqueleto ¡tranquilos, lo veréis aunque eso será algo de lo poco que hace! Últimamente el actor está aceptando papeles en los que sale más bien poco y en algunos hasta le vuelan la cabeza a los pocos minutos de su aparición.

La segunda parte de la ya segura saga Kingsman luce palmito con un reparto de campanillas que mezcla actores y actrices estadounidenses con otros pesos pesados de la cinematografía británica dándole un glamour y elegancia vestida por los pies, algo así como la sastrería londinense que sirve de tapadera a esta agencia de espionaje. Para que el efecto sea mayor cuenta también el director con la presencia en forma de cameo del cantante Elton John que con sus ocurrencias y diálogos mal o biensonantes salpimientan el guiso, cocinado con carne picada por la queridísima Julianne Moore, aquí una famosa principiante masterchef. A su esbirro fortachón que siempre le acompaña como guardaespaldas no tengo el gusto de conocer pero tampoco es que importe demasiado, ya que lo suyo es repartir porrazos con su brazo biónico, como la guapa Sofia Boutella en la primera parte y poner en peligro cuantas más veces mejor al joven Eggsy al que le sigo encontrando parecido físico con el jugador del Real Madrid, Cristiano Ronaldo.

Kingsman: El círculo de oro

¡Qué el brillo de las estrellas o del frío metal de las balas no nos confunda! En realidad Kingsman: El círculo de oro es más de lo mismo que entretiene con su sello personal y la espectacularidad de su CGI pero que sigue los parámetros que dictan todo este tipo de producciones con un final esperado que no seré yo quien destape, para eso están solo algunas secundarias de festivales de música. Si lo vuestro es la acción, con ciertas dosis de humor yo no lo dudaría, esta es vuestra película blockbuster de agosto ¡A falta de buenos Transformers siempre nos quedará el servicio secreto de su Majestad!

¡La modernidad ya está aquí! En Kingsman: El círculo de oro contamos con drones que transportan un mana salvador, robots con forma de perros asesinos que parecen atacar a turnos, drogas de diseño y anticuadas que no son tan mal vistas y que buscan ser legales o aplicaciones de móvil que nos recuerdan que este film es del 2017.

Y todos os preguntaréis ¿qué es lo del círculo de oro? Mejor no os lo digo, esperad a verlo en persona y luego lo contáis a ver si la reacción es la misma que yo tuve. Se os quedará grabado y tatuado en la memoria, para siempre. Podían haber buscado cualquier otro título ya que para el caso es lo mismo.