Jack el cazagigantes, mediocre aventura

Cuando surgió la idea de que Bryan Singer abordase una película de corte netamente fantástico como la reformulación del cuento de Juan y las habichuelas mágicas no dejó de parecerme bien. Si bien cuando empezaron a aparecer los primeros trailers e imágenes la cosa empezó a ser mosqueante, nada hacía presagiar que el resultado terminaría siendo tan triste y mediocre como la película que al final termina siendo Jack, el cazagigantes.

Independientemente de los cambios realizados al viejo cuento al que se hace referencia con el tema de las habichuelas y los gigantes, uno de los principales problemas de la película de es su inquietante previsibilidad: uno de los principales atractivos de una película de debe ser eso la aventura, es decir, lo inesperado, y poco de ello hay en Jack, el cazagigantes. La aventura no consiste en montar unos cuantos correquetepillo a lo largo y ancho del metraje así porque sí, si no hacer que corramos y luchemos con el personaje protagonista como si fuésemos nosotros mismos. Este mecanismo de identificación que nos ha hecho sentirnos partícipes de las de o Frodo Bolsón no existe en Jack, el cazagigantes, en parte por culpa del actor Nicholas Hoult y en parte por la misma escritura del personaje por el que nos cuesta sentir empatía por lo soso del mismo.

La segunda pata fundamental en la que falla Jack, el cazagigantes es en su apartado visual y, sobre todo, los efectos especiales. Tal y como comentábamos en el podcast sobre películas distópicas, los han llegado a un nivel de sostificación que en cuanto éstos son mediocres nos lanzamos a la yugular. Probablemente Jack, el cazagigantes sea una película que nunca se debía haber hecho debido a la exigencia de su planteamiento, o haberla hecho con unos cuantos de millones de dólares más. El caso es que ante películas de una apabullante perfección técnica como El hobbit: un viaje inesperado, Jack, el cazagigantes palidece por lo poco creíble del acabado en sus gigantes que tienen un gran protagonismo.

Jack el cazagigantes

El último y gran pero de la película se encuentra en la indefinición de su tono: Singer se muestra recatado a la hora de mostrar la violencia de los gigantes no llegando a mostrarlas en su total crudeza aunque se muestra lo suficiente como para que intuyamos que éstos se comen a los humanos. De este modo, Jack, el cazagigantes es demasiado cruenta para un niño y demasiado suave para un adulto, terminando en ese terreno de nadie llamado mediocridad.

Supongo que estamos ante la típica película al estilo de John Carter en la que los estudios empiezan a meter dinero y cuando se quieren dar cuenta del desastre que es, ya se ha llegado a ese punto de no retorno donde la inversión es superior a cancelar el proyecto.

0 comments
  1. Pingback: Cine en serio

Deja un comentario

You May Also Like

La perfección, la trampa como estilo

Los 90 fueron la época de los thrillers psicológicos rebuscados, giros locos y malos más listos que el espectador, con Instinto básico como principio y fin de algo que solo…
Ver entrada

1917, la guerra en (falso) plano secuencia

El director Sam Mendes convierte al espectador en un protagonista más de 1917. Esa cámara que sigue a los protagonistas, dos jóvenes soldados que tienen que llevar personalmente un mensaje…
Ver entrada

Festival de Sitges 2019: «Dogs Don’t Wear Pants», sentimientos extraños pero muy humanos

Dogs Don’t Wear Pants abre la puerta a la exploración desde nuevos puntos de vista a algo tan machacado en el cine como es el amor y las relaciones entre…
Ver entrada