In Time, aburrida pérdida tiempo

In Time es el perfecto ejemplo de película de ciencia ficción ahogada por su premisa. En un impreciso futuro la gente deja de envejecer a los 25 años. A partir de entonces dispone de un año para seguir viviendo, consumiendo y comprando tiempo. Existen ricos que disponen de miles de años y la inmortalidad asegurada. Y existen ghettos donde los parias se pelean por conseguir una hora de vida. Todo muy interesante y prometedor. El problema es que lo mejor ya lo he contado.

El resto del desarrollo de In Time es tan aburrido, burdo y previsible que llega a ser insultante. Andrew Niccol (guionista de El show de Truman  y director de Gattaca) no es que haya sido nunca el cineasta más sutil a la hora de plantear sus inquietudes pero es que lo de In Time es de juzgado de guardia. Cada 15 minutos alguien suelta una categórica frase sobre lo importante que es aprovechar el tiempo para que nos quede claro de qué va el tema. Encima, todo planteado como un aburrido corre que te pillo que ni siquiera funciona como cinta de acción. Poco pueden hacer los bellos Justin Timberlake y Amanda Seyfried más que lucir palmito y poner cara de preocupación o deseo según toque.

Que la ciencia ficción sirva para hablar de cosas importantes mientras te cuentan una historieta es algo que se lleva haciendo de toda la vida y ya hemos hablado de buenos ejemplos. Y después están insultos como In Time que nos intentan aleccionar y adoctrinar sin pudor tratando al espectador como si fuera un pardillo al que se mira por encima del hombro. Si al menos fuese entretenida. Pero es que ni eso.