Festival de Sitges 2019: “Patrick”, emoción al desnudo

Quién diría que Tim Meliants, director de varios episodios de la serie Legión o Peaky Blinders, escondiese una sensibilidad más propia de un cine de autor europeo que del blockbuster comercial estadounidense. Patrick es una obra que sigue el camino iniciado por Lázaro Feliz de adentrarse en las facetas y sentimientos humanos más complejos a través de personajes inexpresivos y alienados de la sociedad. 

Patrick de Tim Meliants

Tras la muerte repentina de su padre, Patrick debe seguir el negocio familiar y hacerse cargo del camping nudista en el que vive. Afronta la pérdida a la vez que ha de lidiar con varios problemas que surgen en el camping, entre ellos el intento por parte de uno de los inquilinos de hacerse con el negocio. Si contamos las líneas de guion de Patrick a lo largo de la película probablemente no lleguemos a más de dos páginas. Pocas palabras hacen falta para identificarse con un personaje con grandes problemas para socializarse con los demás y que vuelca todas sus frustraciones en la pérdida de un martillo. La desaparición de una de sus más valiosas herramientas provoca que se comporte de forma irracional dejando a relucir todos los problemas que le comen por dentro. Lo mejor de Patrick es el tono con el que esta encarada la obra. Un refinado humor tiñe toda una obra que gira en torno a los sentimientos asociados a la superación de la pérdida de un ser querido y del contacto con la cruda realidad. Pero esta tragedia sucede en un entorno en el que prácticamente todos los personajes están constantemente desnudos. Algo que uno sin saber como acaba aceptando de una forma muy natural. Patrick es un ser humano y como todo ser humano pierde sus papeles desvelando su humanidad. Algo plasmado de forma maravillosa a través de una larga y torpe secuencia de pelea física en una de las caravanas del camping y en la que obviamente, los personajes está desnudos.

Patrick puede padecer a simple vista una obra bizarra que busca la provocación y un humor de fácil acceso. Pero no es ni mucho menos lo que aparenta. Es una obra de una densa complejidad emocional a través del desarrollo de un personaje que al principio puede resultarnos conflictivo pero que acaba siendo sumamente entrañable.