Festival de San Sebastián 2017, Día 6 (Sección Oficial/Nuev@s Director@s): LA VIDA Y NADA MÁS, SOLDATII y LE SEMEUR

LA VIDA Y NADA MÁS (Sección Oficial)  **

No le negaré el ritmo a La vida y nada más, pero sí el resto de sus posibles cualidades. El guión podría haberse titulado Película genérica de negros marginales que hacen las cosas que hacen los negros marginales en las películas #435 y no faltaría a la realidad. La vida y nada más sigue a una familia cuyo hijo se mete en líos (en parte por tener a su padre metido en la cárcel, ¡tópicos a mi!) y cuya madre se lía con un buen tío que al final resulta no ser tal.

La vida y nada más

Aunque tenga algún chispazo de dirección potente (la escena en el parque privado, por ejemplo), lo cierto es que tanto el guión como las labores técnicas se quedan en la mediocridad y el formalismo, en la falta de riesgo y en el aburrimiento más supino. Puede que esto sea la vida y, literalmente, nada más, pero uno espera que una película del Zinemaldi intente arriesgarse un poco, al menos, estilísticamente. La mediocridad hecha película.


SOLDATII. POVESTE DIN FERENTARI (Sección Oficial) * ½

Si ayer lanzábamos cánticos de alegría por Pororoca y destacábamos el buen estado de forma del cine rumano, hoy toca desdecirse. Y es que Soldiers. Story From Ferentari’ (Soldatii. Poveste Din Ferentari) empieza como una interesante obra sobre los gitanos en el barrio de Ferentari, en Bucarest, y los orígenes de la música popular rumana, el manele. Tristemente, enseguida toma un extraño giro y, olvidándose de todo lo anterior, se adentra en la relación entre Adi, recién separado de su novia, y Alberto, un expresidiario gitano con el que no tiene nada en común.

Soldatti

Por momentos, no hay momento de saber qué quiere contar Soldatii: ¿Es una crítica? ¿Una simple historia? ¿Una lección sobre Rumanía? ¿Qué estamos viendo? Sus decisiones, tanto estilísticas como narrativas, no pasan del aprobado raspado, la química entre los protagonistas está bajo cero y, cuando termina, a ritmo de manele, uno no entiende muy bien lo que acaba de pasar por delante de sus ojos. Si hubiera estado más centrada y se hubiera preocupado más en que entendiéramos a sus personajes antes de liarlos, quizá podríamos estar hablando de algo mejor.


LE SEMEUR (Nuev@s Director@s) *

The sower (Le semeur) prometía: su argumento de comedia romántica ligera con un toque picante la hacía perfecta para ser tratada por una directora novata como Marine Francen, que había trabajado anteriormente como asistente de director para Haneke. El filme cuenta un suceso ocurrido durante las guerras napoleónicas francesas, en un pueblo en el que solo hay mujeres y se hacen la promesa de compartir al primer hombre que llegue. Claro, que cuando este llegue, todas hacen un pacto para beneficiárselo. ¡Qué comedia repleta de giros divertidos nos espera, ¿verdad?!

The sower

Pues no. Le semeur es un drama. Pero un drama, dramón. De esos que intenta que cualquier sonrisa sea aniquilada al instante. En el que todo el mundo sufre mucho (o es muy malo). Y en sí no es un problema, pero es que, al fallar en su enfoque, lleva a escenas de auténtico ridículo, a un final de carcajada y a unos personajes que pasan de la inocencia a la maldad en un mismo plano, sin estar definidos en absoluto. The sower es un desastre insalvable, que ni siquiera destaca en sus planos o en sus actuaciones, recargadas y exageradas al máximo. A evitar.

¡Y hoy llegan James Franco y Borja Cobeaga! ¡Toma menú doble!

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