Festival de San Sebastián 2019 (Sección Oficial): “A Dark Dark man”, “The other lamb” y “Y llovieron pájaros”

Y casi sin darnos cuenta hemos llegado a la mitad del Zinemaldi. Un Zinemaldi que cada día, al menos, nos ha brindado una película notable, algo muy destacable y agradable, ya que se suma al hecho de que apenas ha habido grandes errores estrepitosos. Salvo la portada del periódico del Zinemaldia anunciando el anuncio de mañana de Joker como película sorpresa. Pum. Sorpresa.

Hoy hemos visto cine español y kazajo, películas sobre sectas, malos padres argentinos y soñadores canadienses. Y hemos disfrutado (casi) cada minuto de ello. ¡Vamos allá!

A Dark Dark man (Adilkhan Yerzhanov) ***

A Dark Dark Man - Adilkhan Yerzhanov

No parece que en España vaya a estrenarse con gran revuelo una película policiaca de Kazajistán, pero nunca se sabe. Si alguien se atreve a entrar a la sala, puede encontrar un humor muy especial, una fotografía adictiva y una crítica brutal al sistema policial kazajo, del que no sabía nada y ahora me aterra sobremanera.

Aunque A Dark Dark Man es, a ratos, un refrito de mil series y películas venidas de Hollywood, su director sabe darle un giro sorprendente en el aspecto visual (gracias, especialmente, a los fascinantes parajes de su país) y que hace al film único. Lógicamente, si estabas esperando acción a mansalva y planos en continuo movimiento, esta no es tu película: su ritmo, que va de menos a más, comienza siendo post-mortecino. Para acercarse al cine asiático menos mainstream sin morir en el intento.


The other lamb (Malgorzata Szumowska) ***

The Other Lamb

En un festival repleto de películas esforzándose en parecer buenas o, al menos, festivaleras, se agradece una locura como The other lamb, en la que su directora, Malgorzata Szumowska (que me niego a tratar de pronunciar), realiza un alegato feminista en medio de una película de sectas religiosas locas y falocéntricas, un poco como la cara B de Midsommar oThe Wicker Man. Pero como su propuesta está un poco vista, se dedica a introducir planos auténticamente infernales, que alejarán a muchos y atraerán a otros cuantos. Es imposible que su montaje, auténticamente único, no atraiga a un aficionado al arte de contar historias, por mucho que su guión y en ocasiones su dirección aquejen problemas.

The other lamb es una película que pertenece más a Sitges que al Zinemaldi, pero eso no le quita ningún tipo de interés. Tiene varios problemas, pero una película sobre el paso a la pubertad que habla de la menstruación claramente y en la que las imágenes más insospechadas pueden aparecer enfrente del espectador bien valen una hora y media de vuestro tiempo. Eso sí: quien se esperara un drama kazajo en vez de una mamarrachada de pseudo-terror sectario ha tenido que salir trinando. 


Y llovieron pájaros (Louise Archambault) *** ½ 

Y llovieron pájaros

No hay nada más satisfactorio que ver una película que intenta hablar de muchos temas complejos y ver que lo ha hecho de la manera correcta sin dejar de tratar ninguno de ellos. En el caso de Y llovieron pájaros, una película canadiense repleta de emoción contenida, se habla de anclarse en el pasado, de vivir una vida libre sea cuando sea, de la elección de la muerte, del concepto de libertad, de la necesidad del arte, del amor y el sexo, de la soledad como medio para entendernos. Y es sorprendente cómo, aun dando una importancia excesiva a unas tramas con respecto a otras, la película funciona de manera casi perfecta.

Tristemente, en Y llovieron pájaros las diferentes piezas que componen el mosaico están mal hiladas, y tarda en esclarecerse cuál es la trama principal del film. En el momento que aparece, oscurece al resto de las ya planteadas, tan interesantes (o más) que la que termina siendo el motor de la película. Así, las conversaciones sobre amor, caricias, muerte y libertad toman el foco dejando lejos la historia que da inicio y sentido a la maquinaria. Esto no le hace ningún bien a la obra, que hacia el final vuelve a hacernos reflexionar sobre la importancia del arte para contar historias de una manera muy opaca e intrascendente. 

Poco de esto importará al público menos exigente, que se encontrará con una bella historia de amor en la tercera edad entre una mujer introducida de manera excesivamente fortuita en la trama y un ermitaño canadiense cuyo papel es, quizá, el más interesante de todos, como persona destinada a la muerte por la sociedad que elige la vida que siempre quiso llevar como revulsivo, el amor ante la duda y enseñar frente a odiar.Y llovieron pájaros, siendo una película inteligente que confía en que no todo debe ser explicado al espectador hasta la extenuación, también es una producción bella, bien rodada y repleta de candor, amor y que causa simpatía al instante. Una sección oficial más que digna. 

CONTINUARÁ…