Festival de Málaga 2017: PLAN DE FUGA, todo por la pasta

Nos la han vuelto a colar parte dos. Si creíamos que ya lo habíamos visto todo con la inclusión de La niebla y la doncella en la sección oficial del Festival de Málaga el pasado jueves se presentó Plan de fuga, producción de Atresmedia, patrocinador principal del festival. Nos encontramos con el enésimo thriller en que sale Luis Tosar aunque el verdadero protagonista sea un Alain Hernández que nos hace añorar su intervención el año pasado en El rey tuerto.

plan de fuga

Hernández interpreta en Plan de fuga a un tipo especializado en butrones, es decir, hacer agujeros para entrar a robar en sitios. Por ahí andan unos rusos que quieren que les haga un trabajito, el personaje de Luis Tosar que hace de policía y el de Javier Gutiérrez que al principio no sabemos que pinta… Sin entrar en el terreno de los spoilers, la película de Iñaki Dorronsoro juega continuamente al despiste, sacándose giros argumentales de la manga con la sana intención de mantener al espectador atento. El problema es que estos giros solo suenan a truco de trilero, tramposo y desleal: se nos cuentan cosas del personaje de Hernández y Gutiérrez solo cuando conviene, para mantener la intriga.

Todo en Plan de fuga suena a ya visto y formulaico: el héroe que tendrá que tomar riendas en el asunto saltándose las normas, el amigo yonqui, la puta de buen corazón, el ruso malvado, el policía que sabe que algo se le está escapando. Pero si no tuviésemos suficiente con esta retahíla de tópicos, nos encontramos con una puesta en escena funcional y previsible y una insoportable música que nos va indicando a qué género pertenece cada secuencia: jazz cuando es cine negro, pianito cuando toca drama y orquesta sinfónica cuando hay acción.

Que una película tan lamentable como Plan de fuga se encuentre en un festival a competición es del todo punto inaceptable y debería hacer pensar a los organizadores hasta qué punto deben llegar las cuestiones de quién pone el dinero y qué concesiones hay que tener con él. No todo vale.