Feliz día de tu muerte 2, diversión y asesinatos en bucle

Me imagino la oficina central de Blumhouse productions como una churrería, en la que lo importante es sacar material sin preocuparse mucho de la calidad. Si da la casualidad de que es bueno, eso que nos llevamos. Póngame cuarto y mitad de La purga, sazone con una nueva secuela de Amityville (la décima) vestida de reboot y no se olvide de poner un poco de pechuga de Paranormal Activity e Insidious. Y, entre tanto, salen churros con una calidad especialmente jugosa: aparte Déjame salir o Infiltrado en el KkKlan, la productora tiene tiempo de jugar con los propios tópicos del cine de terror en películas como Cam o Feliz día de tu muerte

Feliz día de tu muerte 2

Feliz día de tu muerte se vendía como una mezcla de Atrapado en el tiempo y un slasher whodunit teen (los anglicismos nos comen, amigos), y, contra lo que podría parecer, funcionaba. Era divertida, mantenía el interés y te encariñabas con todos los personajes. Tanto es así, que un año y medio después de su estreno llega ahora a nuestras pantallas su inevitable secuela: Feliz día de tu muerte 2

Una secuela directa tenía, sobre el papel, todas las de perder. Un formato tan original como el de su película madre es difícil de replicar sin tomar el peligroso camino de tomarse en serio a sí misma, de ser repetitiva o decepcionar en las explicaciones a los enigmas que Feliz día de tu muerte dejó sueltos. Por suerte, Christopher Landon (director de la quinta película de Paranormal Activity, lo que no hace presagiar nada bueno) sabe muy bien lo que hacer con el mundo que él mismo creó, ampliando el universo en su justa medida e incentivando la comedia sin llegar a la autoparodia. Todo bien.

Notaréis que en esta crítica no he hecho mención al argumento de esta secuela, y hay un motivo para ello: Feliz día de tu muerte 2 da tantos giros sobre sí misma en los primeros –y maravillosos- veinte minutos que contar algo sobre ellos sería un absoluto error. Basta con decir que a los bucles temporales se unen ahora otro viejo conocido de los cómics: los universos alternativos. 

Feliz día de tu muerte 2

¿Puede alguien que no haya visto Feliz día de tu muerte disfrutar con su secuela? Lo dudo. Aunque la película pone en situación con un resumen rápido, como si fuera el segundo episodio de una serie de televisión (ojalá), el film es un continuo desfilar de guiños, referencias, parodias y bromas con respecto a su primera parte. Como puerta de entrada a la saga, desde luego, no es el mejor (como no lo será la hipotética tercera entrega que plantea la hilarante escena post-créditos). 

El punto fuerte de Feliz día de tu muerte 2 es que es consciente de que no puede aguantar la seriedad mucho más tiempo, y se lanza gozosamente y sin remilgos a hacer reír con gags que no tardarán en ser convertidos en gifs (parece que se han hecho para ello, ¡y no es que me queje!), chistes cómplices con la audiencia y explicaciones científicas supuestamente rebuscadas dignas de película de los 80 de serie B. Sin ningún tipo de vergüenza, abrazando la diversión loca. Como debe ser.

Feliz día de tu muerte 2

Tristemente, no es oro todo lo que parece, y tras un inicio fulgurante (que, encima, juega como nadie con las expectativas de los espectadores) la película recula y tiene momentos sentimentales algo forzados pero que funcionan, principalmente, gracias al carisma de su protagonista, una Jessica Rothe a la que el éxito mainstream se le está escapando de forma totalmente inmerecida. 

Al final, la película termina dejando un poco de lado lo mamarracho y centrándose en el dilema interior de Tree tratando de cerrar un bucle que le beneficia… solo en parte. En este caso, la identidad del asesino es algo que importa muy poco (de hecho, la resolución es brillantemente anticlimática) y la película lo sabe: no tiene sentido basar de nuevo la trama en un whodunit para no repetir punto por punto lo que ocurrió anteriormente.

Al final, Feliz día de tu muerte 2 no decepcionará a ningún fan de la primera (de hecho, están prácticamente al mismo nivel de calidad) y seguirá aburriendo a todos los que no consiguieron entrar en el primer bucle de Tree allá por 2017. Por mí, mientras siga teniendo ideas tan originales como esta, que la saga no se acabe nunca, por favor.