Extraterrestre, amar en tiempos revueltos

No se si se podría decir que soy fan de Nacho Vigalondo porque solo tiene una película. Eso sí, Los cronocrímenes me encantó y sus cortos también me han gustado mucho. El caso es que creo que dentro del panorama actual del cine español es uno de los pocos que tiene algo nuevo que aportar.

Cuando conocí que estaba preparando una película llamada Extraterrestre, ambientada en una invasión alienigena, me puse a dar palmas con las orejas. Hay que tener en cuenta que el primer libro que leí voluntariamente era uno bien gordo que mezclaba testimonios de gente que había sido abducida con información supuestamente clasificada del gobierno norteamericano sobre avistamientos de OVNIs. Vamos, que el tema me va bastante.

¿Pero es Extraterrestre una película de, precisamente, extraterrestres? Bueno, eso lo dejaré en el aire y dejaré que lo descubráis vosotros mismos, aunque si os diré que, principalmente, Extraterrestre es una historia de amor a tres bandas. Por un lado el platónico, por otro el amor gastado tras años y años y finalmente el amor del flechazo.

El cast de la película se resume a cuatro personas y un extra un tanto especial. Los protagonistas, Julia y Julio (Michelle Jenner y Julián Villagrán respectivamente), Carlos (Raúl Cimas) y Ángel (Carlos Areces). Cuatro personajes que componen una serie de situaciones muy bien montadas y realmente divertidas.

Pese a que se podría decir que el protagonista masculino es Julio hay que reconocer que el personaje de Carlos es mucho más agradecido y en cuanto los conocemos se cuela directamente en nuestros corazones. Desconozco si esto es intencionado por el director, pero creo que coincidiréis conmigo si la veis.

No hay mucho más que se pueda decir de Extraterrestre sin arruinaros las sorpresas, hay que reconocer que Vigalondo ha sabido muy bien como elaborar una comedia con unas características un tanto especiales sin despeinarse.

Por poner una sola pega diré que el final me supo a poco. Quizás porque esperaba otro resultado en la trama romántica pero hay que reconocer que fuera cual fuera el final nos hubiera dejado igual dada la naturaleza de la historia.