El niño de la bicicleta, interesante cine social

Los hermanos Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne son dos cineastas belgas provenientes del cine documental que pegaron el pelotazo en el año 1999 llevándose contra todo pronóstico la Palma de Oro del Festival de Cannes con Rosetta . Cuentan las crónicas que fue una cabezonería del señor Cronenberg, presidente del jurado, y que a quien más afectó fue a Todo sobre mi madre de Almodóvar que figuraba como la gran favorita en todas las quinielas. Desde entonces los Dardenne han visto premiadas todas y cada una de sus películas en el mencionado festival, ya sea con el premio principal o con alguna pedrea como esta El niño de la bicicleta que ganó el Gran Premio del Jurado.

Los Dardenne realizan un claro cine social, apegado a la realidad (belga) y, sobre todo, a sus personajes. Aquí cuentan las peripecias de Cyril, un niño abandonado por su padre que será acogido por la peluquera del pueblo durante los fines de semana. Poco a poco veremos como el niño se enfrenta a esta situación, primero oponiéndose e intentando recuperar a su padre y después aceptando e intentando adaptarse.

Debo reconocer que en su momento Rosetta me pareció un espanto de película con los peores tics del cine social europeo: cámara con Parkinson, dramatismo exagerado, feismo estético y personajes antipáticos. Afortundamente, en estos años los Dardenne han depurado su estilo. El niño de la bicicleta, dentro de lo dramático de lo que cuenta, no es nada tremendista e incluso podríamos decir que tiene un punto optimista, han conseguido una cámara con estabilizador y los personajes no son gente desagradable de tratar. La solidaridad de la peluquera nos sirve de alivio para comprender a Cyril que en el fondo no deja de ser un niño que no entiende la situación a la que se enfrenta.

Destacar las interpretaciones de Thomas Doret y Cécile De France ambas de enorme naturalidad como corresponde a este tipo de cine. Reconozco que no es un tipo de películas que me suela apasionar especialmente. Por eso también tenía curiosidad en verla ya que muchos la están incluyendo en todas sus listas de lo mejor del año y está nominada a los Globos de Oro a la mejor película de habla no inglesa. Aunque no me parezca ni mucho menos una película mediocre tampoco es que me haya elevado espiritualmente. Digamos que es una película interesante que merece la pena ver, sobre todo si te gusta este tipo de cine.